No quiero ser santo

01/11/2011

Los santos modernos están por nacer, depende de nostros

No quiero ser un “santo” de rostro triste, o “santo” que se coloca como un extraterrestre, o “santo” que dejó de ser humano. La santidad, se suele entender como algo distante y, muchas veces, pensamos que nuestra forma de vivir no nos llevará a la santidad, porque estamos anclados en los santos de la antigüedad, así, intentamos moldear una santidad según nuestros esquemas y no según la acción del Espíritu Santo.

Santificarse es descubrir que el proyecto de santidad se da con la ayuda del Espíritu Santo, que mueve a las diferentes personas en los diferentes tiempos y realiza una obra maravillosa.

Los santos de jeans, los santos de los tiempos modernos, están por nacer. Esto depende de nosotros, depende de nuestro corazón, debemos ser santos con computadoras, con batería, santos actuales, santos que sepan conversar con todos y sobre todo. Jesús no perdía una sola oportunidad … conversaba con pecadores de toda laya, con fariseos, samaritanos, leprosos, prostitutas …

La santidad está hecha de momentos, está hecha del ahora, de oportunidades. El Espíritu Santo plasma en nosotros, en todo momento, una actitud santa. Una actitud “santularia” (“santularia”= ¡feliz!) No negligencies la felicidad que Dios te concede, la felicidad, la santidad; no te estoy hablando de esta felicidad pasajera.

Nuestra felicidad está proyectada hacia fuera, muchas veces, hacia los demás, hacia lo que ellos piensan de nosotros y olvidamos lo que Dios piensa de nosotros.

¿ Es la santidad lo que tú vives hoy? San Pablo dice a Timoteo que tenga cuidado con su forma de vivir, de actuar, de sentir, de pensar. Y yo te digo a ti: vigílate a ti mismo! Cuídate! ¿Cuantas veces dejas la felicidad y la reduces a una persona?¿Y cuántas veces hemos sido impedimento para la felicidad de los demás porque nos ha faltado vigilar? Debemos cuidarnos para no volvernos personas insoportables.

Una de las cosas más lindas es la gentileza; a veces, una sonrisa, otras, ofreces algo a alguien, esos son actos de santidad. La santidad está hecha de sonrisas, de extender la mano. La santidad es la actitud de quien sabe que recibió más de lo que merecía y sólo puede retribuir dándose a sí mismo.

 

¡Quiero ser santo sin comillas “”! ¡Quiero ser santo de jeans, yendo a la cantina o compartiendo mis cosas sagradas!.

¿Y tú?

Estamos juntos.

adriano

Adriano Gonçalves
adriano@geracaophn.com

Un comentario para “No quiero ser santo”

  1. alvaro Dice:
    01/11/2011 às 21:12

    La santidad debe ser vista
    como una meta para hoy
    noooo

    debe ser vista como el camino a seguir

    bendiciones

    ser santos hoy

Comentarios