Cuando me cuesta hacer lo hago

02/09/2011

Haz bien todas las cosas

Son muchas las veces en que encontramos en el lugar de trabajo, el lugar de nuestra santificación, pues es un ambiente diferente, pesado, quizás, más aun si estamos buscando andar por los caminos del Señor.

La Palabra dice que Jesús hacía bien todas las cosas, y también asevera que trabajaba todo el tiempo: “Mi Padre trabaja hasta ahora y yo también trabajo” (Jn 5, 17) en la versión portuguesa dice: “Mi Padre trabaja siempre…”  Ahora bien, si Jesús trabajaba siempre, y todo lo hacía bien, y él dijo que esas y más cosas podemos hacerlas en su nombre, pues entonces ¿Cómo hacerlo? ¿Cómo Jesús hacía bien todas las cosas? ¿Cómo lo lograba?

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Pues es muy sencillo, aunque como todo en la vida, requiere de dos cosas: determinación y esfuerzo. Jesús se retiraba para orar y estar a solas con el Padre, de ahí que tuviera las fuerzas para hacer lo que debía hacer, se determinaba a parar, a veces a despertarse de madrugada para poder hablar con su Padre. Era de esas ocasiones que él salía renovado y fortalecido para continuar en su misión. Se determinaba, se esforzaba y proseguía. Aquí viene un tercer paso y el que determinaba este “hacer bien todas las cosas” de Jesús: en todo se daba por entero.

Sí, he aquí la cuestión, darse por entero en lo que se hace, sea lo que fuere. La Palabra dice que Nehemías y el pueblo, al reconstruir las murallas de Jerusalén, lo hacían de corazón entero: “El pueblo había puesto su corazón en el trabajo” (Ne 3, 38b) Y déjame decirte que esto NO necesariamente significa que lo hicieran con placer y gusto. Durante su trabajo día y noche, se veían expuestos al sol, a la falta de agua, al acecho de los enemigos que no querían que reconstruyeran las murallas, a las amenazas, en fin, todo contribuía para que quisieran desistir, pero aun así, ponían el corazón en ese trabajo, y así, lograron reedificar las enormes murallas de Jerusalén.

Por eso, si estás encontrando difícil trabajar donde hoy estás, sigue estos pasos en: 1- determínate 2 esfuérzate 3 ponte por entero en lo que haces. Los dos primeros los has de encontrar en la oración y el tercero será su fruto. Y recuerda, no se trata de sentirte bien con lo que haces, sino en cómo lo haces, dale un sentido a tu trabajo. Si hace tiempo quieres cambiar las cosas, quizás no puedas cambiarlas nunca, pero sí puedes cambiar tu manera de verlas.

Ánimo, Jesús está contigo y él te enseñará a hacer bien todas las cosas.

Buen progreso en este camino.

Marisa Reyes Franco
Comunidad Canción Nueva
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