Muchas personas no se atreven a casarse por miedo del futuro. Creen que si no tienen todo, la seguridad de una casa, muebles, electrodomésticos y hasta un coche, no pueden casarse y ser felices. Hay personas que se casan, pero no tienen hijos, porque tienen miedo de no tener dinero.
Piensan en el futuro de los niños en este mundo lleno de dificultades y quedan aterrorizados… Dios está diciendo que la solución es el amor y tu corazón de padre. Es Él que cuida de tú vida, de tú salud, de tu futuro, de tu matrimonio, de tus hijos, nietos, de tu trabajo, cursos, de todo…
Repito: la solución es salir de este sistema. Antiguamente los hombres pensaban que el sol giraba alrededor de la tierra; era el centro de todo. Después que han dado cuenta como eran ignorantes, porque la tierra no era sino un pequeño planeta en medio de un grande sistema. Hoy los hombres construyen un sistema peor que el sistema egocéntrico: el sistema egocéntrico; la persona es el centro y todo vuelve para ella.
“No soy el centro, pero es Dios. Dios es el centro y no mis necesidades“
Yo busco Dios por él mismo, no puedo buscarlo por mis intereses, mi salud, mi paz y felicidad; porque estoy necesitando de salud, de dinero y de muchas otras cosas. Mientras actuamos así, estaremos en el sistema del mundo, del “hombre viejo”, del egoísmo, del príncipe de este mundo, y nada va funcionar.
¡Dios te bendiga!
Monseñor Jonas Abib
Fundador de la Comunidad Canción Nueva










