Pida al Señor perdón de sus pecados. “El (Jesús) soportó el castigo que nos trae la paz y por sus llagas hemos sido sanados” (Is 53-5)
El pecado trajo sufrimiento y muerte al mundo, cada vez que pecamos el mundo esta menos infeliz. Por esta
razón, Nuestro Señor instituyó el sacramento de la confesión para limpiar nuestra alma. Confesarse es el mejor remedio. En este día, si no es posible hacerlo, no desanimes y no desista, busca el mejor día para reconciliarse con el Señor. ¡Él te espera!Necesitamos llenar nuestro corazón de esperanza y de buenos sentimientos, porque “la esperanza no decepciona”. Te invito a hacer, en este día, una linda experiencia de pedir a Dios la gracia para ver todas las cosas como él las ve, de sentir como él siente y de pensar como con sus pensamientos , porque con nuestra mirada y con el corazón marcado por las decepciones, miedos, indiferencia y muchos otros sentimientos, solo conseguimos ver todo y todos de una forma estropeada.
Pidamos al Espíritu Santo que nos renueva en este día, que nos de la gracia de ver las novedades que el Señor tiene para nuestra vida.
Luzia Santiago
Co-Fundadora de la Comunidad Canción Nueva










