Más allá de la enfermedad

20/04/2011

Psicoterapia: Más allá de la enfermedad y la cura

La idea que muchas personas tienen acerca de lo que es la psicoterapia, está de pronto muy arraigada al concepto de enfermedad y de cura. Esto no es extraño. Desde sus inicios, la propuesta de la terapia psicoanalítica basada en los modelos médicos de una época en donde imperaba el positivismo, era “curar”, propuesta que ha colocado a quienes han sido pacientes de algún psicólogo, del lado del enfermo. Por esta razón, es fácil que la terapia aún en la actualidad, se comprenda por muchos, como una intervención que se hace absolutamente necesaria sólo cuando la persona está en crisis, enferma o viviendo en un alto grado de locura e inadaptación. De esta herencia, hoy por hoy, creemos que acudir a una psicoterapia, es ir con un especialista de la enfermedad para que nos cure de algo, y en tanto que el término “psicoterapia” alude a la “psique”, de ser curados nada más ni nada menos que de la enfermedad mental, es decir de la locura, idea que de entrada, puede ser atemorizante y que provoca rechazo inmediato. ¿Para qué psicoterapia? ¡si no estoy loco! Queda así más claro, el por qué del asombro, la respuesta de cuestionamiento y hasta de juicio crítico que pasa por la cabeza de algunos, cuando se enteran de que alguien cercano está acudiendo a una terapia. ¿Pero qué está tan mal que tiene que ir a psicoterapia? ¿Cómo es posible, qué no puedes tu resolver tus cosas? o personalmente cuando nos proponen la idea de acudir con un psicólogo. ¿Estoy tan mal que tengo que ir a una terapia?

Se piensa y en torno a esto se dice, que sólo los locos, los débiles o los tontos van con un psicólogo. Estas ideas se han venido conservando y subsisten hasta ahora, sobre todo en los países en donde no se ha desarrollado suficientemente la cultura de la psicoterapia. No es así en otros lugares. En Argentina por ejemplo, la cultura del psicoanálisis y el número de personas que acuden a un proceso de atuoconocimiento analítico es extensísimo.

El psicoanálisis ha pasado a lo largo de su desarrollo por muchas ampliaciones técnicas y teóricas. En la actualidad, si bien es cierto que se conserva en cierta medida la idea de la cura y dentro de esta, las ideas de resolución de conflictos y disminución de síntomas, también es cierto que hay otro nivel de comprensión que abarca de manera más extensa, qué podemos esperar dentro de sus resultados y para qué sirve, más allá de curarnos. Un proceso de análisis no sólo es pertinente y válido, cuando la persona presenta patologías severas, crisis, ansiedad extrema, depresión o psicosis, es también “una opción, una alternativa de autoconocimiento, de introspección, que señala y abre una serie de caminos que cada individuo puede elegir o no seguir, para crecer y desarrollarse en una diversidad de áreas”.

En este sentido es importante decir que la psicoterapia psicoanalítica, haciendo uso de una técnica específica, propone una oportunidad para el conocimiento de uno mismo, indagando entre otras cosas, en las motivaciones verdaderas que en ocasiones gobiernan nuestra conducta y que son incognoscibles muchas veces para nosotros. Ayuda “…aumentando la consciencia, revelándonos potencialidades y sentimientos genuinos que hacen posible una valoración verdadera de nuestras relaciones…” es decir, dándonos la oportunidad de entender cómo nos vinculamos con los otros y los sentimientos reales que determinan muchas veces nuestro proceder hacia las personas, el aprecio o rechazo que sentimos hacia algunos y los juicios que hacemos de sus acciones viéndolas como positivas, negativas o en contra nuestra. Posibilita también la integración del sí mismo, en la medida en que uno revisa la propia historia y da un significado distinto al pasado con todos los personajes que forman parte de éste, promoviendo la independencia, el uso de las potencialidades propias y reales, así como las posibilidades de ir encontrando una realización personal plena, en la aceptación de la propia historia, la apreciación y la estima hacia uno mismo con todo lo que uno es y la comprensión desde un ángulo diferente de lo que es el mundo.

Habiendo entendido y dicho que esta opción de crecimiento, no es sólo para los débiles y los locos, vale la pena contestar una pregunta frecuente, ¿Quién debe o puede ir a psicoterapia? En realidad la opción está abierta para todos aquellos que simplemente quieren tener un conocimiento más amplio de sí mismos y quieren crecer como individuos. “…son personas inteligentes, sensibles y que sufren…” los que acuden a un análisis. También para quienes dentro de esto, se dan cuenta de que a lo largo de su vida, se han venido repitiendo conflictos, conductas, modos de relación que a veces son poco positivas, con el entorno y las persona, y que han tenido poca posibilidad de cambiarlos a pesar de su deseo consciente de hacerlo. También es para quienes tienen el deseo de mejorar sus relaciones personales y que entienden que ellos mismos tienen algo que ver en su forma de relación actual y a veces conflictiva con los otros. Para quienes quieren encontrar una congruencia entre sus emociones y su conducta, y en general, para quienes pretenden ser mejores personas en cualquier estado de vida o condición humana.

Bellamente dicho y de otra manera, el interés actual de la psicoterapia psicoanalítica, es la de viabilizar el entendimiento personal, de tal forma que la persona pueda descubrir, aumentar y mantener su capacidad para amarse a sí mismo, amar a los otros y a la vida. La curación es secundaria y viene por añadidura con todo lo anterior.

Así, podemos concluir que la gama de posibilidades y lo que podemos esperar de la psicoterapia, es mucho más amplia, extendiéndose más allá de la creencia popular y de las frases coloquiales que fomentan la desconfianza y que sostienen la incomprensión de lo que posibilita y promueve realmente, este proceso difícil, en ocasiones largo, pero inequívocamente bello que es el proceso de análisis personal.

Objetivo:

El objetivo de este artículo, siguiendo con las estrategias de sensibilización, es comunicar el sentido humano de la psicoterapia, exponiendo sus cualidades, no solo desde la perspectiva de cura, que coloca a la persona que se adentra en este proceso, en el lugar del enfermo como muchos pueden pensar. Pretende presentar un enfoque de la psicoterapia real, actual y que aún cuesta trabajo reconocer y por lo tanto aceptar.

Fuente: Almas

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