Los dones son dados en beneficio de la comunidad
San Pablo deja muy claro que los dones, carismas, ministerios y actividades provienen de Dios, de Jesús, del Espíritu Santo. Siendo así, no se los consiguen con el intelecto, o por esfuerzo humano, sino que son dados gratuitamente por medio de la acción del Espíritu (cf. 1 Cor 12, 1-31)
Pablo también demuestra la finalidad de los dones. Las personas reciben diversos dones y deben ser puestos en pro de los demás, para el bien común (cf. id 12,7). Y menciona algunos de estos dones. Es interesante percibir que el apóstol comienza por el don de la sabiduría, tema que recorre toda su epístola al pueblo de
Corinto. A pesar de haber dejado claro que estos (dones) son dados en beneficio de la comunidad, enfatiza el origen de los mismos. A partir de ahí, desarrolla con más lentitud la finalidad de los dones, que son el servicio al prójimo. Para esto utiliza como ejemplo el cuerpo humano (id. 12,12), de esta forma, refuerza la cuestión de la unidad que el propio Espíritu proporciona. En el bautismo somos todos iguales (id. 12,13-14).Es interesante ver que el apóstol de los gentiles comienza por demostrar la importancia de los miembros considerados menos importantes en comparación con los otros más vistosos: pie/mano, oído/ojo (id. 12, 15-17). De esta manera, comprueba la importancia de los más débiles en la comunidad, llamándolos de indispensables, pues también estos hacen parte del cuerpo de la Iglesia, cuya cabeza es Cristo. (id. 12,18.20.22).
Ataca a los que se sienten superiores y no quieren contar con los más débiles (id. 12,21). Refuerza la importancia de estos miembros y, al compararlos con partes íntimas del cuerpo, muestra que, a pesar de ser considerados menos nobles, son justamente estos los que necesitan ser más honrados (id. 12, 22-24). El apóstol hace esta comparación para que no haya división y que todos sean valorados (id. 12,25), de modo que todos participan de la vida de los demás miembros de la comunidad. Y, de esta forma, cada uno se sienta singular delante de Dios y de la comunidad (id. 12,26-27).
Además de algunos carismas ya citados y otros nuevos, finaliza el pasaje con actividades jerárquicas: apóstoles, profetas y maestros (id. 12,28). Estos cargos también participan de la misma dinámica de los carismas. En esto el apóstol incluye a todos los de la comunidad. Sin importar el carisma, el don, la función, la actividad… son todos importantes, cada uno posee un lugar específico, pero son todos miembros del mismo cuerpo (id. 12,29-30). Y de esta manera abre el tema siguiente, que habla a respecto del deseo del don más valioso, que, de tan importante, no es tratado como simplemente uno de los carismas, sino como un camino que cruza a cualquier otro: el don de la caridad (id. 12,31).
Cómo aplicar el texto en mi vida
- ¿Cuáles son los dones que el Espíritu Santo me concedió?
- ¿Pongo mis dones a favor del bien común?
- ¿Tengo conciencia de que todos poseen dones y de que todos poseen su importancia?
- ¿Yo me veo como miembro del Cuerpo de Cristo?
Denis Duarte
Comunidad Canción Nueva










