Si entregamos lo que somos y lo que tenemos al Señor, Él toma una doble porción del Espíritu Santo y la derrama sobre nosotros.
La demostración de que realmente el Espíritu de Dios, que actuaba en Elias, reposaba sobre Eliseo fue que él osó en el poder de Dios, así como su maestro Elías. Comenzó a usar de los carismas, a realizar los prodígios como su maestro. Si Elias resucitó uno, Eliseo resucitó dos. Todo lo que Elias hizo, Eliseo hizo el doble. Ve eso en tu Bíblia. Está en el segundo libro de Reyes, a partir del capítulo tres.
Es eso lo que Jesús quiere hacer con nosotros. Existe una multitud necesitando del Señor, precisando ser rescatada y salvada por Él. Hoy, el Señor necesita de cada uno de nosotros, como en aquel tiempo necesitó de Eliseo. Él necesita de mí y de ti llenos del Espíritu Santo .
No puedes querer menos. así como Eliseo pidió una doble porción del Espíritu Santo, quiérelo también. El mismo Espíritu Santo que conducía a los profetas, nos es dado ahora. El mismo Espíritu que estaba con Jesús y que en Él actuaba, es el Epsíritu que nos es dado.
Dios te bendiga.
Monseñor Jonas Abib
Fundador de Comunidad Canción Nueva









