La salvación de tu familia

02/03/2011

Tal vez en tu casa o en tu comunidad eres el único que esta abriendo el corazón de verdad para el Señor. No es que seas mejor que los demás, sino que el Señor te hizo sal.

“El león ha rugido: ¿Quién no temerá? El Señor ha hablado: ¿quién no profetizará?” (Am 3,8).

Profetizar, aquí, no es revelar el futuro, sino transmitir lo que el Señor nos dice. El profeta es un instrumento de Dios para hablar a los hombres. Nosotros somos esos profetas. Tú eres un profeta de Dios dentro de tu hogar, en tu comunidad, porque ellos necesitan saber de esa cosecha que se acerca.

Sabiendo que falta poco tiempo, tú no puedes perder tiempo. No podemos vivir en las actitudes y la prácticas de la cizaña, ¡porque no lo somos! ¡Los de nuestra casa también no lo son, Dios quiere salvar no sólo a ti, sino a los de tu casa también.

¿Quieres perder a alguien de los tuyos? ¿Elegirías a alguien para ser echado en el fuego? Ni Dios quiere eso. Por eso, Él revela sus secretos a sus siervos.

Es necesario que lleves a Jesús y al Espíritu Santo a cada persona de tu familia. Esa es la receta para que tú y toda tu casa sirvan al Señor. Necesitamos pedir el Espíritu Santo sobre todos los de nuestra casa. Sólo entonces podremos decir “Yo y mi casa serviremos al Señor”.

¡Dios te bendiga!

Monseñor Jonas Abib
Fundador de la Comunidad Canción Nueva

Comentarios