Como ser asertivo: estrategias y técnicas

15/02/2011

Por: Maricarmen Abascal

El entrenamiento asertivo puede ser un medio para mejorar la forma en la que nos relacionamos con los demás.

Estrategias. La asertividad supone el desarrollo de capacidades muy concretas, por lo que te recomendamos algunas, como:

* Diferencia aserción, agresión y pasividad. Defiéndete sin agresividad o pasividad ante la actitud de

asertivo-dentro
otros y expresa sentimientos y deseos sin vergüenza o negando y desconociendo los de los demás.

* Tener un buen concepto de ti mismo. Recuerda que eres tan valioso como todos, toma en serio tus necesidades.

* Planifica tus mensajes. Piensa antes que es lo que quieres decir e, incluso, sí es necesario haz notas; ahorra tiempo, produce confianza y disminuye la intimidación de los demás.

* Sé educado. Si te enfadas sólo provocarás confusión en ti mismo y los demás te consideraran débil, histérico y perderás credibilidad. Es importante tener en consideración el punto de vista del resto, hacerles saber que lo entiendes y respetas. Ten calma y no dejes de decir lo que piensas.

* Discúlpate cuando sea necesario. Las disculpas deben darse en el momento adecuado, así no disminuirá su valor, ni tendrás esa falsa percepción de que disminuye el tuyo.

* No arrincones, ni fuerces a los demás.
Hacerlo sólo provocará indignación y resentimiento, lo que dificultará las relaciones interpersonales. Muéstrales siempre las distintas posibilidades, así como sus consecuencias.

* No amenaces.
Sí lo haces, seguramente será difícil que confíen en ti y sean capaces de cooperar contigo para resolver cualquier situación. Es mucho mejor afirmar tranquilamente acerca de los pasos que se está dispuesto a dar, así como asegurarse de cumplirlos, siempre que se hayan prometido.

* Acepta la derrota. La aserción supone saber perder. A nadie le gusta, pero sólo quien la admite es digno de respeto.

Técnicas. Recursos que nos permiten controlar la respuestas que tenemos habitualmente ante actitudes de los demás que de algún modo nos manipulan, controlan nuestros actos y disminuyen el respeto por nosotros mismos. Si aprendemos a decir NO podemos transformar cada uno de esos hábitos en una mejor forma de relacionarnos con otros:

* No cedas ante cualquier petición que no te guste, para que nadie te manipule. Simplemente niégate a hacer algo de lo que no estás convencido.

* Decir lo que piensas. Di la verdad, manifiesta lo que sientes, quieres y piensas; sin rodeos, con sencillez y claridad.

* Aprender a escuchar. Sólo aquellas personas que saben hacerlo, pueden ser tomados en cuenta con mayor facilidad.

* Conócete. Quien sabe quien es, puede darse a conocer.

* Habla de ti mismo. Trata de revelarte como eres a los demás: qué es lo que sientes, acepta o niega lo que otros digan de ti, tanto aspectos positivos como negativos de tu personalidad, comportamiento y estilo de vida.

* El “disco rayado”. Transmite un mensaje mediante la repetición serena de tus deseos y pensamientos. La persistencia es una cualidad que denota asertividad.

* Banco de niebla. Especialmente ante críticas muy duras o propuestas que no nos gustan es conveniente reconocer la verdad que contengan, pero no aceptarlas o ceder ante la presión de los demás.

* Reconoce tus errores. Aceptarlos sin tener que excusarse por ellos, permite superar sentimientos de culpabilidad y ansiedad que inducen a pedir perdón por todo lo que hacemos.

* Pregunta una y otra vez. Cuestiona, sin dar tu opinión, sobre lo que se propone o critica, de modo que sea posible aportar más razones o críticas, sin oponerse simplemente a ellas. Partir de lo que se dice, sin interpretar, y repetirlo en forma de pregunta.

* Haz concesiones. Supone la capacidad de ofrecer una alternativa que implique un compromiso para ambas partes, así como que sea, también, viable y real. No se debe comprometer en ningún caso valores o sentimientos que afecten la dignidad personal de alguna de las partes.

* Da excusas. Expresa tus preferencias o deseos sin discutir tus razones y actúa en consecuencia.

* Cambia de tema. Ante la presión de aceptar lo que se propone, se puede intentar desviar el tema hacía otro distinto; invitándole a hablar de otra cuestión, proponiendo una idea mejor y atrayente o abordando algún tema relacionado. Lo más importante es evitar entrar en temas que no te gustan.

* Sugiere alternativas. Complementa la idea anterior, a través del ofrecimiento de temas o alternativas positivas que gusten a los demás. Insistir, sin decaer, ante reacciones negativas o positivas y buscar el apoyo de otros interesados, respetando siempre su libertad.

Fuente: ALMAS

Comentarios