Mi reflejo en mis relaciones

13/12/2010

Al pensar en las historias de amor, en los cuentos de hadas, o inclusive en las películas que normalmente pasan en la tele, es común que observemos parejas apasionadas, alegres, que viven felices, sin ningún problema ni preocupación en la vida.

parejadentro

Sin embargo siendo sinceros, ¿quién en la vida real ha vivido una historia así? Ese tipo de fantasías aunque todos las deseamos, no existen, no hay relaciones afectivas perfectas, todas implican cierto sacrificio y compromiso.

Las relaciones humanas, más las de pareja, son una herramienta muy importante no sólo para compartir con el otro, sino para aprender sobre nuestra historia y crecer, implican conocer y enfrentar nuevos retos.

Cada relación de pareja nos hace reflexionar y ponernos en contacto con nuestras propias emociones.

Las personas con las que nos relacionamos reflejan parte de lo que somos.

En ocasiones le echamos la culpa al otro y queremos que cambie, que modifique sus actitudes y reacciones, nos tranquiliza pensar que es él o ella quien tiene defectos mucho más irreparables que los nuestros.

Sin reconocer cuáles son nuestras áreas de oportunidad y analizar el porqué nos generan lo que nos generan las reacciones del otro.

Tapamos nuestros miedos, inconsistencias y tristezas llenándonos de actividades que a veces no tiene sentido o que nos desvinculan e impiden ponernos en contacto con nuestro interior.

Otra actitud que podemos tomar es el aislarnos de los demás o llegar a sentirnos menos, todo por no querer enfrentar los verdaderos problemas.

Lo positivo es saber que la solución se encuentra en cada uno, para tener pareja y ser feliz hay que aprender a relacionarse con uno mismo. Comenzar a cambiar sin esperar que sea el otro quien tenga una transformación total. Para evitar frustraciones hay que en cierta forma olvidarse del otro y empezar a trabajar con la historia personal de cada quién.

Comienza a buscar todo lo que puedas hacer para ayudarte, sanar las heridas de tu niño interior, fomentar una buena alimentación, leer libros, hacer ejercicio, practicar un hobbie, platicar con los amigos, busca consejos de profesionales etc.

Una buena relación es un contrato entre dos, donde ambos hacen lo que esta a su alcance para hacerse mejor la vida. Si no, no hay relación, pues el tener pareja no es competir o comparar sino construir un proyecto con el otro.

Las parejas que nos maltratan y humillan, nos hacen el favor de recordarnos que tenemos heridas internas que lastiman pero que sólo uno puede ir sanando poco a poco, es importante hacer conciencia y alejarnos de este tipo de relaciones que nos destruyen.

Recuerda que el peor motivo para buscar pareja es estar o sentirse sólo, ya que de esa manera desesperadamente se elegiría lo peor. Por ejemplo: cuando tenemos demasiada hambre comemos cualquier cosa, no elegimos. Si estamos hambrientos emocionalmente hacemos igual, y en cuanto a pareja hay que seleccionar sin apuro ni presión el ‘menú principal aquello que realmente queremos.’

Renuncia a sufrir, decrétalo, grítalo, escríbelo, comprométete contigo mismo a respetarte y darte amor. Primero renuncia a lo que no quieres, luego elige y afirma lo que deseas para ti. Ámate a ti mismo, no vivas la fantasía de creer que si llega alguien que te ame todo se resolverá. Si tu generas amor, atraerás amor; el gran secreto de oro para vivir una gran relación es amarse a uno mismo.

Fuente: ALMAS

Comentarios