El sol no se levanta para los que no se levantan de la cama
Dios quiere que seamos cada vez mejores, ya sea como albañil, como médicos, camareros, abogados, cocineros, etcétera…. Todos tienen su lugar en este mundo, por necesitamos pelear para tomar el lugar del otro.
“El sol se levanta para todos”, dice la gente. Sólo no se levanta para los que no se levantan de la cama. Así que tenemos que ser los mejores en todo y dinamizar nuestra vida con la esperanza en Dios. No podemos ser como las muñecas inflabes que el viento sacude para todos lados, tampoco como avestruces que entierran la cabeza en la arena para escapar de la tormenta. No debemos escapar de los problemas, y sí enfrentarlos y resolverlos con la fe en Dios.
Además es muy importante evitar pensamientos negativos, porque anulan a los positivos y destruyen la esperanza y la felicidad, además de crear un clima de desánimo y tristeza: “Nada funciona para mí”. Pero, por otra parte: tenemos que observar y convivir con las personas positivas, optimistas, porque, ellas nos hacen bien.
A mí, por ejemplo, me gusta ver al Fray Hans, de la “Hacienda Esperanza”, a pesar de muchos problemas, él siempre está satisfecho con todo. Él abre casas de recuperación para drogadictos en todo el mundo y siempre está feliz. Cada vez que le veo, me digo a mí mismo: “Yo no puedo ser peor”. Vale la pena estar con él, porque él transmite alegría y esperanza a todos.
No podemos ser una Iglesia pesimista cuando nuestro Dios es el Dios de las victorias. Él nos ama. Todo lo que sucede es para nuestro bien, dice la Palabra de Dios (cf. Rm 8,29); si no es para nuestro bien material, será para nuestro bien espiritual; es esa la cuestión que muchos no entienden.
Hasta la muerte depende de cómo la miramos. Para los que no tienen una mirada de fe es una tragedia, una desgracia, algo absurdo, un fin, pero para los que creen en la resurrección, para la vida eterna con Dios es diferente.
Cuando se tranca el cambio del auto en reversa, nunca avanzará. Estos son los problemas de muchos: “trancan” la vida en el pesimismo, en la derrota, en la lamentación, y aun así quieren ser felices ir hacia adelante, pero no van de ninguna manera, porque deben “trancar en primera”. El pesimista solo sabe mirar el pasado. Es incapaz de tener una mirada optimista para el futuro y se llena de miedo, es un microscopio ampliador del peligro: hace que una hormiguita parecezca un toro y nos asusta. Cultivamos tanto el mal que no somos capaces de hacer el bien. Nos quedamos paralizado, inhertes.
Por lo tanto debemos alimentar la esperanza y no caer en el pesimismo y en la tristeza de ninguna manera La vida también es así: si creemos que moriremos vamos morir, pero si luchamos, encontraremos la vida y la solución.
Wellington Silva Jardim
Cofundador de la Comunidad Canción Nueva










