Transforma tu dolor en acercamiento a Jesús

19/11/2010

Estudio bíblico de Lucas 23, 35-43, fiesta de Cristo Rey

Vemos hoy  a través de la Palabra, los motivos que llevaron a Jesús a la muerte y “muerte de cruz” El mal ladrón interpela a Jesús como Cristo y el buen ladrón le reconoce como Rey: “acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino

Estos dos son los títulos, religioso y político en torno a los cuales fue girando todo el proceso de Jesús, primero ante los judíos y luego ante Pilatos. Pues bien, fue la envidia lo que llevó a Jesús hasta la cruz. No fue otra cosa, sino decirse rey, el Mesías, el Cristo.

Porque Jesús se decía ser el Cristo, se le avanzaron los anticristos.

Jesús es el Rey que se presenta en su trono, ¿Cuál es su trono?; aquí es la cruz, pues a través de ella vino la salvación para nosotros. Él es el Cristo, el Rey del universo que es elevado en la cruz y ahora así, puede atraer a sí, a la salvación, a todos cuantos en él creemos.

Hermano, hermana, no sé cual sea tu situación, cual sea tu dolor, tu preocupación, tu angustia en el día de hoy, pero sí sé que ellas pueden convertirse en la cruz que te hace reconocer a Jesús como Rey, de la misma forma que San Dimas, en buen ladrón. Puede ser que este dolor, esta angustia, te traiga la salvación.

Hoy te propongo que veas, no lo que te aleja de Jesús, como tus pecados, debilidades… sino que te propongo que veas lo que te puede acercar a Jesús, lo que te puede traer la salvación. No te invito a que seas masoquista, sino que te invito a que tengas una visión de paraíso de tus dolores y preocupaciones. ¿Cuál es la causa de tu condena ante tu familia, ante tus amigos, ante la sociedad, ante tu grupo de oración?…

Pues hoy te invito a que en eso, reconozcas a Jesús como tu Rey, dale a Él su lugar, para que Él te dé el tuyo allá en el paraíso. ¡No seamos anticristos! ¡No seamos como los que no le reconocían como Rey y Señor! ¡Seamos más bien temerosos de Dios!, y reconozcamos como San Dimas que dijo: “¿es que no temes a Dios, tú que sufres la misma condena? Y nosotros con razón, porque nos lo hemos merecido con nuestros hechos, en cambio, este nada ha hecho.”

Acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino“, él le reconoció a Jesús como su Rey. Mira, aunque no merezcas esta enfermedad, aunque no merezcas esta situación, aunque no merezcas este dolor que estás pasando, te invito a que transformes esto en una cruz que te lleve a la salvación, en un motivo de alabanza. Te propongo que transformes este dolor en algo que te pueda acercar más a Jesús, en oración, que te acerque a Jesús.

Te propongo una buena confesión, en ella, reconozcamos en nuestro corazón nuestra ingratitud ante las pruebas en las que no reconozco a Jesús como mi Rey, aun en medio del dolor.

Marisa Reyes
Comunidad Canción Nueva

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