¿Es posible lograr el equilibrio entre trabajo y la familia?

22/11/2010

He escuchado en diversas ocasiones a varias personas que se cuestionan sobre si es posible lograr el equilibrio entre trabajo y familia y cómo lograrlo. En una ocasión un Padre de familia me comentó que a él le causaba cierto conflicto el hecho de que el tiempo que dedicaba a sus hijos y a su esposa cada vez se veía más reducido ya que se enfrentaba ante una gran responsabilidad y una gran necesidad de trabajar….El me decía “TRABAJO PARA MI FAMILIA, PERO ESO NO ME PERMITE ESTAR CON MI FAMILIA”…… ¿Qué puedo hacer?

trabajodentro

Ante esta situación muchas personas se sientan confundidas y se sienten culpables ya que descuidan a su familia por el trabajo, pero se ven obligados a hacerlo. Es un hecho que la familia es lo más importante, sin embargo, es una realidad que el trabajo es una necesidad y hay momentos en los que éste es una prioridad. Es decir mi familia es lo más importante, amo a mi hijo, sin embargo a pesar de que es lo más importante aunque el me pida que me quede con él en casa, es un hecho que tengo una responsabilidad en el trabajo y en esos momentos la prioridad es trabajar ya que hay necesidades que cubrir. Es aquí dónde vuelve a surgir la pregunta ¿Es posible lograr el equilibrio entre trabajo y familia? ¿Qué tan compatibles pueden ser el trabajo y la familia?

Actualmente muchos matrimonios se enfrentan ante una crisis debido a que ya no basta un solo ingreso dentro de la casa y es necesario que ambos cónyuges salgan a trabajar para satisfacer las necesidades básicas de la familia. Esto obliga a que exista una mayor necesidad de dedicarle más tiempo al trabajo, lo que en diversas ocasiones provoca el descuido del núcleo familiar y de la relación conyugal, afectando la intimidad emocional de los cónyuges.

Trabajo y familia son elementos indispensables para el desarrollo y la autorrealización de la persona. Ante esto es común escuchar y es un hecho que la familia es el núcleo de la sociedad incluso muchas personas suelen decir que el valor primordial es la familia, sin embargo, Todo tiene su momento y cada cosa su tiempo….”(Ecl 3, 1-8), hay momentos para todo y unos en los que se le tiene que dar prioridad al trabajo, además de que el trabajo también es un valor que llevado a la práctica dignifica al hombre, pero es importante no olvidar que existen aspectos trascendentales como el crecimiento interno, el matrimonio y la educación de los hijos, los cuales no se pueden descuidar y por lo tanto, ante esto la solución no es tanto la cantidad, sino la CALIDAD del tiempo.

Hay que tener en cuenta que el éxito profesional y el personal están vinculados con el matrimonial y por lo tanto con el familiar; unos y otros se complementan en la satisfacción individual y la autorrealización.

En este sentido es imprescindible la unión y la intimidad de los cónyuges, que no descuiden su vínculo ni que desatiendan las necesidades básicas, emocionales y psicológicas de la pareja y de los hijos. Hay que tener en cuenta que ambos cónyuges son importantes para el desarrollo de cada etapa de vida de sus hijos y por lo tanto las necesidades de la familia.

La calidad de vida familiar es mejor en la medida en que la pareja se apoye mutuamente para realizar sus actividades laborales y familiares ya sea física, económica, psicológica y emocionalmente y es así como trabajo y familia pueden lograr un punto medio.

En base a lo anteriormente mencionado podemos concluir con el hecho de que es muy importante que la pareja este consciente de cual es su jerarquía de valores, sus prioridades y que de esta manera la pareja esté abierta a la comunicación para que ambos comuniquen sus necesidades y que exista la apertura y disposición por parte de ambos. Así como tener en cuenta la importancia de la fortaleza del vínculo matrimonial por medio de la intimidad emocional para lograr así calidad familiar y a su vez se pueda lograr el equilibrio entre familia y trabajo. Lo que incluso repercutirá en la eficiencia laboral de cada uno de los cónyuges y un mejor nivel de vida personal y familiar.

Fuente: ALMAS

Comentarios