A veces en los tiempos de gracia pregunto a Dios: “¿Quién soy yo, Señor, para recibir esta bendición?“, y a veces se me pasa por la cabeza en ese preciso instante las veces que quise desistir y también me
revelé contra Él…tantas veces quise huir, y Jesús me da su gracia en abundancia; todo lo contrario de lo que una mente humana puede resolver.Dice en Isaias 49,8: “En el tiempo favorable te escuché, y en el día de la salvación te ayudé”; analizo la palabra “favorable”, que en el diccionario significa: Se aplica a la persona que muestra buena disposición para hacer algo o para conceder lo que se le pide. En esta definición prácticamente se responde esa contrariedad de Dios para concedernos bendiciones y abundancia cuando menos lo esperamos a causa de nuestro actuar; Dios está dispuesto a ayudar y favorecerte siempre sin importar tus méritos, porque si fuera por tu actitud y labor humanas nunca ibas a conocer el verdadero significado del consuelo y perdón, encerrado en tus propias ideas de “si soy malo, recibiré cosas malas“.
Recuerda: el Señor no te dará cosas malas por haber querido huir; Él te escucha y te ayuda.
¡Dios te bendice!
Fernando Ugarte
Canción Nueva – Paraguay
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