El 7 de octubre de 1983, Nuestra Señora le dijo al Padre Gobbi:
Hijos predilectos, en la batalla de cada día estáis empeñados contra Satanás y sus insidiosas y peligrosas seducciones, contra el poderoso ejercito del Mal, además de la ayuda especial que os dan los ángeles del Señor, tenéis necesidad de usar un arma segura e invencible. Esta arma es vuestra oración.
…La oración posee una fuerza poderosa y suscita en el bien reacciones en cadena la cual es mucho más potente que las reacciones atómicas.
La Santísima Virgen nos ha dicho que la paz sólo puede darse a través del retorno a Dios por medio de la oración, especialmente el rezo del Rosario. Pero son tantos los que todavía no escuchan su mensaje. Por tanto, la acción habla más que las palabras.









