Jesús perseveró en el amor del Padre siendo constante en el cumplimiento de su voluntad. Seremos
perseverantes en el amor a Jesús siendo constantes en el cumplimiento de Sus mandamientos. Cumplir la voluntad de Dios es fuente de alegría. El Señor tiene un plan para nuestra vida, somos proyectados de acuerdo con el prototipo Jesucristo. La realización de cada paso de ese proyecto nos va dando alegría, porque nos vamos pareciendo cada vez más a Cristo, más cercanos a Él.El cumplimiento de la voluntad del Señor nos lleva a la alegría, la realización. Por otro lado, el no cumplir las órdenes divinas va cerrando, disminuido nuestra vida y nuestra alegría. Muchos se hacen profesores, médicos, ingenieros, políticos… Pero llenos de vanidad, de orgullo, y en el fondo son personas tristes, vacías, sin vida… Porque buscan sólo la realización humana; no se realizan en aquello para lo cual fueron proyectados.
Todo el Evangelio es la voluntad de Dios; es la Buena Nueva de Dios Padre para nosotros. En todos los hechos, circunstancias y acontecimientos de nuestra vida siempre hay una palabra de Dios que se aplica en aquella situación y puede ser vivida. Si la aplicamos, vamos evangelizando nuestra vida.
Del Libro: “Vocação um desafio de amor”
Mons. Jonas Abib Fundador de la Comunidad Canción Nueva.










