Puede ser que ya la hayas perdido tu virginidad física, pero acuérdate que la virginidad va más allá de un simple estado físico; es una actitud, un modo de vida, una manera de pensar y de actuar. Pero sobre todo es pureza de corazón, de mente y de intención. Es importante que sepas que la virginidad y la pureza de tu alma, de tu corazón ,de tu mente se va a ver manifestada en la manera como te ves a ti mismo/a y a los demás y en la manera en como pienses y actúes.
La segunda virginidad es la gran oportunidad y la gran muestra de la libertad de elección y de decisión que Dios nos da. El decidirnos por vivir la castidad y la pureza en todos los aspectos a pesar de la(s) caídas que ya hayamos vivido en el pasado además de ser una gran oportunidad de cambiar los malos hábitos por los buenos, es una gran oportunidad y manera de cicatrizar heridas pasadas.
¿Te das cuenta? No estas perdido(a) ni derrotado(a). Tienes la gran oportunidad de decidir!!
Aprovecha la maravillosa oportunidad de purificarte y renovarte. Y sobre todo de entregarte por completo llegado el momento del matrimonio.
Sabemos que puede parecer difícil lograrlo, por eso te damos algunos tips que te ayudaran a lograrlo:
1. Toma firmemente decisión de vivir la pureza y la castidad de mente y de corazón. Cree en tí y en que lo puedes lograr!!!Pero sobre todo quiérete y valórate!
2. Aléjate de todo aquello que consideres que te lleva o puede llevar a la tentación o a perder el control, amigos, imágenes, lugares, situaciones, es mejor evitar las tentaciones!
3. Evita los abrazos duraderos e intensos, los besos apasionados, y todo lo demás que te lleve a pensamientos y deseos carnales y situaciones que te puedan hacer caer. Recuerda que lo que va más allá de un beso simple y breve puede rápidamente hacerse peligroso.
4.Busca junto con tu pareja situaciones o formas de conocerse de una manera verdaderamente profunda, que fomente la comunicación, la generosidad y el verdadero amor.
Fuente: Almas










