Si ya has desistido de todo, ¡vuélvete deprisa!
Si nos entregamos a los problemas, damos entrada a las divisiones, los chismes y detenemos la acción del Espíritu Santo en nosotros. Los problemas existen y debemos enfrentarlos. Pero no podemos detenernos en ellos. Debemos tener en mente que estamos en una obra de Dios y no de hombres. Fue el
Señor quien nos llamó y nos da la garantía: “Este día hago de ti una fortaleza, un pilar de hierro y una muralla de bronce frente a la nación entera: frente a los reyes de Judá y sus ministros, frente a los sacerdotes y a los propietarios. Ellos te declararán la guerra, pero no podrán vencerte, pues yo estoy contigo para ampararte, palabra de Yahvé” (Jr 1,18-19).El Señor invirtió mucho en nosotros, ahora está llamándonos de nuevo. ¡Si has desistido de todo, vuélvete deprisa!
Dios Padre llama de vuelta a todos aquellos que se alejaron. Todos los que trabajaron con nosotros, y los que trabajaron en otros movimientos de la Iglesia. Los que predicaban, los que daban testimonio, aquellos que con sus trabajos, sus oraciones, se arrastraban las redes llenas de peces…. ¡Todos estamos llamados a volver! Por mil motivos, muchos volvieron al “el mar de vida”, pero están marcados: son del Señor. Son apóstoles. Son pescadores de hombres. Y necesitas buscarlos y pescarlos sin miedo.
Monseñor Jonas Abib
Fundador de la Comunidad Canción Nueva










