La Palabra de Dios es diferente de cualquier Palabra… ¡Cuando Dios habla, todo se transforma!
Por medio de su Palabra, Dios creó todas las cosas. Él habló y todas las cosas fueron hechas.
La Palabra de Dios genera vida, realiza milagros, sana las heridas, limpia nuestras mentes, produce esperanza, de transformar vidas, libertando nos del pecado y de la tentación.
¡Sin la Palabra no se podría mas vivir!
Ella ha sido este alimento espiritual, alimento sólido, que me hace crecer saludable en la vida de fe.
La Biblia es como una brújula que confió totalmente para ser mi guía, donde consigo ver la dirección que está apuntando la voluntad de Dios.
Ella es la verdad libertadora que me transforma. Me encuentro conmigo al leer y escuchar la Palabra.
Ella es una fuerza poderosa que me revela lo que necesito conocer sobre mi. Es el motor que impulsa toda mi vida espiritual.
En muchas situaciones que he vivido, personas van intentando mostrar mi verdad y no conseguirán . Sin embargo, la Palabra, como un espejo, me mostró toda mi verdad interior, tentando convencerme de ella.
Cuando dejamos transformar por la Palabra, ella por sí sola, fortalecerá nuestra relación con Dios Amor, vamos dejando de confiar en nosotros mismos, como auto – suficientes, pasando a confiar en Él. Vamos convirtiendo nuestro modo de actuar por amor a Él.
Sentimos el efecto de Su Presencia en la Palabra, una presencia real, de un Dios que se dirige a nosotros de una forma intima y personal. Vamos cosechando los frutos de esta intimidad. Somos capaces de responde, no más por el cumplimiento de una Ley o mandamiento, pero, libres de la ley que hacemos por amor, Aquel que nos amó primero y nos llama hijos amados.
¡Su Palabra es verdad, verdad que transforma!
Simoni Cavazanni
Consagrada de la Comunidad Canción Nueva










