Permite que la vida te enseñe!
La vida es marcada por novedades. A medida que vivimos, nos deparamos continuamente con
numerosos desabrimientos. En determinados momentos, las novedades vividas son feas. En otros, son buenas, pero, queriendo o no, lo nuevo siempre viene em cambios que ocurren. Alguien que sale de un trabajo que se pierde, un amor que sale, la vida nos reserva muchas sorpresas y por intermedio de ellas, podemos crecer siempre.Existen cambios que pueden ser positivos, otros hasta necesarios. Cuando rompemos el miedo, asumiendo, con humildad, la gracia de no ser conocedores del futuro, podemos ser extremadamente formados por el ministerio, que , a los pocos, se van revelando, desvelando nuestra verdad y acrecentando aquello que somos.
Lo “nuevo” los cambios, las perdidas revelan aquello que somos, pues, a medida que vamos reaccionando delante de cada nueva situación, vamos descubriendo nuevas áreas de nosotros mismos, y podemos comprender un poco mas de lo que nosotros somos. No es por la acción que conoce una determinada persona, pero por sus reacciones, por que las acciones pueden ser programadas y las relaciones siempre son naturales.
Cada tiempo nuevo, cada situación nueva en la vida, es un momento privilegia-do para ser descubierto en lo mejor y peor, en las flaquezas y en las virtudes. No existe crecimiento sin autoconocimiento. Por eso no podemos tener lo “nuevo” por que cuando lo vivimos bien, dejando que las cosas ocurran a su tiempo, crecemos significativamente en la comprensión del ministerio que somos.
No escapar de si mismo, y de algunos cambios necesarios, es un camino de cura y de madurez. Enfrentarse, con humildad y paciencia, delante de las propias licitaciones, significa preparar el camino para la virtud.
La felicidad habita en el corazón, que de apoco se hace libre, natural y sin ilusiones al respecto de si y de la vida.
No temas a lo “nuevo”, los cambios, en fin, no temas a descubrir. Permite que la vida te enseñe a aceptarte y a amar aquello que realmente es, desprendiéndote de ilusiones irreales.
Cuando comenzamos a comprender-nos, alcanzamos la capacidad de transformar “inviernos” en bellizimas “primaveras”. Haz esa experiencia!
Adriano Zandoná.
Comunidad Canción Nueva.










