La Palabra del Señor debe incidir en la vida, ella llama a reflexionar e invitar a dar pasos concretos hacia una verdadera “conversión”, hacia Dios, los hermanos y uno mismo.
En el libro de la Sabiduría el autor bíblico reflexiona sobre el pasaje del mar Rojo, que se divide en dos para dejar pasar a los israelitas, y posteriormente volver a juntarse para sumergir a los egipcios. Resalta
la potencia del Señor en su acción salvífica. Aquí, la fuerza de la Palabra personificada que sigue los deseos y las ordenes de Dios, que ha creado todas las cosas, que conserva la existencia, que sana, que salva, como también la que destruye y extermina. La alegría del pueblo en camino hacia una tierra prometida, protegido por la presencia de Dios, contempla tanta maravilla obrada por su Dios.Es el llamado del Señor a contemplar sus maravillas en la sociedad, como fruto de la Palabra que transforma y cambia mentalidades, corazones y acciones, en una sociedad donde todos pueden opinar, pero, tantas veces son vaciedad de contenido, la verdadera acción transformadora proviene de una sociedad de contenido, la verdadera acción transformadora proviene de una sincera escucha del Señor. Será la palabra clave en la tradición bíblica: “shemá Israel” (escucha Israel). La sociedad continúa con “buenos oradores”, son sus palabras y promesas que corren.. al final de cuentas sólo quedan en la inacción.
La lectura subraya una actitud importante del pueblo en camino: la expectativa en vencer las dificultades. Hoy llamados por Dios a vivir esta expectativa como nación, escuchando su llamada que obra maravillas, pero que necesita escucha y verdadera apertura de mente y corazón.
No tengan miedo La Carta a los Hebreros presenta a hombres ejemplares del Antiguo Testamento que desfilan como campeones de la fe. Esta carta incentiva a vivir según las reglas cristianas y perseverar en la fe, aún en los momentos más difíciles. Presenta una definición de fe como seguridad y certeza en el cumplimiento de la esperanza. La fe se presenta con dos alternativas claras: una vida totalmente puesta en la confianza personal, mirándose a sí mismo, a la vida se transforma en una concepción materialista, basada en la eficiencia humana, sobre las circunstancias o posibilidades que ella ofrece aquí y ahora. Al contrario, con la puesta en la fe, el mundo es visto de una forma diversa, un camino hacia la formación de una sociedad mejor, y el crecimiento del hombre interior.
Este pasaje bíblico alienta a realizar una opción total en Dios que no falla, una vida sin miedo a perder nada, porque todo será retribuido con la fuerza de la Gracia divina. El camino del materialismo se presenta ciertamente más fácil. Pero, en la medida que la historia continúa, la fe siempre se perfecciona a la exigencia divina. Todos tuvieron miedo al inicio: la tierra, comodidades, renunciar a sí mismo; ha sido siempre doloroso y siempre causó miedo. Posteriormente, la narración bíblica hace desfilar ante los ojos, la lista de los testimonios de fe, Henoc que entra en la historia “porque caminó con Dios”, es decir, sin miedo a renuncias por un bien mayor. También Noé, quien tuvo que construir el arca en terreno seco; pero, con esta fe y valentía de su respuesta a Dios, hizo que salvara a toda su familia.
¿Hoy, cuánta necesidad tiene la sociedad de vivir según una verdadera fe?
Muchos han pensado en una patria en una patria libre, sin el “po kare”, el “mbarete”. Ejemplos de cristianos que afrontaron sin miedo las adversidades arriesgando la propia vida, existen. En este sentido, se puede recordar a quienes testificaron en estos días sobre la vida y obras del Mons. Ismael Rolón, sdb. Sólo la fe fuerte puesta en Dios da esta valentía y osadía para renunciar a todo tipo de miedos.
Donde está tu tesoro, alli estará tu corazón. Estén siempre vigilantes El evangelio de Lucas continúa sobre el tema de la riqueza. El rico,según el mundo, es quien vive en la opulencia, que se preocupa en asegurar su realidad con las cosas materiales, bienes y dinero. El rico para Dios, es aquel que siempre está abierto a la confianza que conduce al reino, y es capaz de compartir con sus hermanos, es “techakuaa”. El hombre es un ser inquieto, no puede descansar en cuanto está buscando su fortuna, no puede dormir mientras algo le preocupa. Pero, el Señor presenta otro tipo de vigilancia: “están preparados, con la cintura puesta.. apenas regrese el patrón, para abrirlo cuando llame”. A la hora menos esperada puede llegar; lo que realmente cuenta es la “tensión” de la espera por su regreso, en la que no podemos estar sentados, tomando tereré.. Es la tensión por el reino. Es un trabajo continuo por un cambio real. San Lucas lo presenta como un tiempo de servicio, porque el reino de Dios debe incidir en la sociedad, en la comunidad. El cristiano no puede continuar esperando que el “tendotá” llegue para realizar aquello que la comunidad debe hacer. Este es el peligro de un cristianismo que pudo haberse conformado bajo los diversos regímenes dictatoriales, militares, plutocráticos e incluso “democráticos” de nombre. La vigilancia y el servicio dado al mayordomo se traduce en servicio a favor de la comunidad el poder recibido siempre deberá preocuparse de los otros.
Padre Víctor Luis Cabañas SDB










