Por: Paola Lanz Jiménez
El tener un matrimonio estable y feliz, es una de las metas de muchas de las personas que a lo mejor me
puedan estar leyendo. ¿Sí este es tú caso?, entonces estarás de acuerdo conmigo; que vale la pena poner todos los medios posibles para mejorar día a día tu relación con tu esposa.Algunos consejos que pueden serles de ayuda para que ambos trabajen en dicha relación son:
Alimenten su amistad. A través de los detalles diarios y una comunicación clara y constante. Por lo que establecer un tiempo para platicar cómo les fue en el día, les sería de gran ayuda para impulsarlos a mejorar, retroalimentándose con el fin de jamás dejar de aprender algo del otro.
Alimente su admiración por el otro. Recordando las cualidades por las que se enamoraron de su pareja, y cuales son las que ahora se suman a esa cualidades. Pues la admiración por el orto es fundamental para poder tener una mejor actitud.
Que el respeto nunca deje de ser parte de su relación. No la ofendas cuando discuten, no se griten ni se pongan adjetivos que lastimen al otro, etc. Pues sin el respeto, el amor por más que quiera no puede sobrevivir.
Aceptala tal cual es. Todos necesitamos sentirnos aceptados por ser quienes somos. Si no estás de acuerdo con el o ella en algún punto; discútanlo, dialóguenlo más no se ataquen. Trata de entenderla, poniéndote en su lugar. Sin dejar en ningún momento de ver lo bueno que tiene la relación, así como los puntos en los que si están de acuerdo.
Perdónense. Puede ser que cada quien necesite un tiempo especifico para poder llegar a perdonarse. Sin embargo, si el otro llegará a pedir una disculpa antes de lo previsto no lo desacredites. Pues cerrar las puertas al perdón puede ser uno de los errores más grandes para poder seguir avanzando.
Tranquilisence. Sobre todo cuándo el conflicto crece, pues en esos momentos es cuando la pareja puede actuar sin pensarlo diciendo o haciendo algo que realmente dañe a la persona que ama. Por lo mismo, es muy recomendable que ambos se tomen un tiempo para pensar y ya más calmados; vuelvan a abrir las puertas del dialogo para realmente escuchar lo que la otra persona trata de decir sin necesidad de sentirse atacados.
Pero sobre todo deben recordar que no son enemigos; sino que juegan en el mismo equipo. Y que ambos están trabajando para que este matrimonio, día a día mejore en intimidad, pasión y compromiso. Donde la negatividad no logre anular los logros que con tanto esfuerzos han construido. Aprendan a dejar los problemas que no están en su manos resolver; para que puedan enfocar su energía en aquellos que si lo estén. Como trabajar en ustedes mismos; en aquello que desean, sueñan o anhelan. Pues nadie puede dar lo que no tiene.
Bibliografía
Fuente: Almas










