El PHN hoy en mi vida es una gracia de Dios que me sostiene en el matrimonio. El sacramento del matrimonio es una bendición y con el PHN puedo vivirlo más, porque, es una forma de recordar que necesita ser vivido con toda intensidad. Hoy no voy a pecar más, por hoy voy a hacer que mi esposo sea más feliz.
La educación de los hijos en primer lugar necesita ser algo que los padres aprendieron a vivir y viven, porque, solamente así podemos decirle a nuestros hijos que la castidad vale la pena, que aprender a esperar la hora correcta en la vida vale la pena y sólo podrán vivir esto estando en la presencia de Dios.









