Aprende a transformar tus deseos con el PHN

27/07/2010

El PHN es un antídoto contra la propuesta de este mundo  un remedio para tu enfermedad

En mi vida y también en la tuya existen dos momentos muy importantes: el de sembrar el de de cosechar. El momento de trabajar en el cultivo y el momento de recolectar lo que fue sembrado.
Escucha aqui toda esta prédica:

Hace 12 años escuché sobre el PHN en mi casa, y me inquietó mucho. La semilla lanzada creció en gracia, estatura y sabiduría. Esta siendo lanzada en ti la gracia que es una semilla depositada en tú corazón. Puede ser la propuesta de un nuevo nacimiento de retomar las propias luchas de nuestra carne, aprendiendo a lidiar con la realidad de nuestra naturaleza.

=> ¿Qué es el PHN?

Un versículo de la sagrada escritura nos da una palabra para crecer en gracia, sabiduría y estatura. “Como niños recién nacidos, desead la leche espiritual pura, a fin de que, por ella, crezcáis para la salvación” (1 Pe 2-2)

Padre Fabricio, durante el PHN
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Padre Fabricio, durante el PHN

Para crecer saludable es necesario cuidarse bien, no basta crecer sólo saludable sino que hay que encontrar los medios para crecer en estatura, gracia e sabiduría. No podemos conformarnos simplemente con el proceso natural de crecer en tamaño y disminuir en capacidad de ser humanos, hemos invertido cada vez más en el crecimiento de nuestro cuerpo con los gimnasios y los remedios y nos vamos transformando en verdaderos monstruos inversamente proporcional al cuerpo. La propuesta del PHN no es que crezcas en el tamaño físico, sino, como la sagrada escritura lo dice: “desead la leche espiritual”

Como un niño que necesita de la leche, necesita un alimento que le sustente, es eso lo que la sagrada escritura nos dice que necesitamos crecer en el espíritu, no solamente en la salud del cuerpo que es muy importante, pero de nada vale un cuerpo sano si el alma está enferma. El PHN es un antídoto contra la propuesta de este mundo, un remedio para tu enfermedad, para las personas que están pudriendo en el pecado. La palabra nos da una orden: ¡Desead!

En la dictadura del relativismo y del empobrecimiento de las palabras, entendemos al deseo como una voluntad que pasa. Queremos rescatar el deseo del ser humano, para sostener durante toda la vida, el deseo de decir “no” al pecado. Si no tienes el deseo fortalecido, transformado en voluntad concreta, ¡nunca serás saludable!

La propia sabiduría de los filósofos nos lo revela: el deseo es como una fuerza que nos impulsa para luchar por lo que queremos conquistar. En el pensamiento cristiano, Santo Tomás de Aquino y San Agustín, nos dan la dimensión cristiana del deseo: “El deseo es una fuerza natural del hombre”. Por eso, joven, en la lucha contra tú deseos no ores pidiéndole a Jesús te quite el deseo, porque, el PHN no es un proceso de castrar nuestros deseos sino un camino de educación de nuestras voluntades.

Es necesario aprender en el día a día, a usar bien la fuerza del deseo. San Agustín es un buen ejemplo de quien aprendió ambos lados el deseo. Después de una vida promiscua, entregada a los deseos de la carne, se convirtió en un bohemio. Él aprendió, no de una forma mágica, sino en la lucha diaria. Usó la misma fuerza del deseo que lo llevaba a vivir una sexualidad desordenada como fuerza propulsora hacia Dios. Así él entendió que el alma humana inquieta desea encontrarse con Dios, con aquel que no pasa, que no perece. La felicidad sólo es posible cuando el alma se vuelve para el bien absoluto que es Dios.

Nadie se compara con aquel que educa sus deseos y la propuesta del PHN es un camino para educar nuestros deseos, somos nosotros los maestros. San Agustín usó sus deseos como trampolín para salir del barro y lanzarse hacia Dios. Hemos usado nuestros deseos, nuestra fuerza, hemos usado para destruirnos como niños mimados, nos convertimos pues, en rehenes de nuestros propios deseos. La juventud “hoy” fue transformada en un trampolín del pecado. Tenemos que usar ese trampolín para salir del pecado y llegar a Dios. Muchas veces le  pedimos al Señor que quite nuestros deseos, pero no podemos hacer esto sino que debemos pedirle que transforme ese deseo en deseos por las cosas de Dios.

En el camino de la recuperación de nuestros deseos encontramos la propuesta de la superación. La Iglesia nos enseña un camino de crecimiento saludable, nos presenta la vida de los santos. La santificación no es parar de luchar contra deseos equivocados, pues así como deseamos cosas buenas, deseamos cosas malas. La novedad es: transformar el deseo de expresión de una voluntad, el deseo es una experiencia de la voluntad.

Para que entendamos mejor, hay una palabra griega que es raíz de otras varias en español. Esta nos ayuda a convertir a los hombres de deseos en hombres de voluntad, comprometidos y no esclavos de sus deseos. Dinamis en griego, que significa fuerza y poder, ella es la raíz de la palabra dinámica, como es dinámica nuestra vida, y son nuestras luchas.

"No castremos nuestros deseos, sino que eduquémoslos"
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Muchas veces somos asolados por deseos que nos asustan. Necesitamos pasar esta fuerza por el dínamo, para transformar nuestros deseos en fuerza elaboradora. La propuesta del PHN asusta a mucha gente, porque, muchos hombres y mujeres no aprendieron a decir “no”. Las personas no están acostumbradas a decir “no”. Muchos de nosotros no sabemos decir “no” y los jóvenes que no aprendieron a decir “no”, no van a saber decir “no” a las drogas, a la sexualidad ni a una vida desordenada. No fuimos educados para decir no al pecado.

¿Tú puedes administrar los límites de tus deseos? No digerimos la fuerza de la palabra “no”. ¿Cómo un joven que no acepta sus límites, que no convive con sus propios límites? ¿Cómo aprenderá a decir “No”? La persona que no aprendió a escuchar un “no”, sólo dirá “si” a las drogas, a la sexualidad desordenada, debemos instalar en nuestra vida el dínamo, este conversor. Dinamis viene de la palabra dinamita, que es una especie de explosivo a base de nitroglicerina.

La propuesta del PHN es una dinamita en la estructura de un mundo que nos enseña a pecar todo el momento, que nos dice que es natural, es la moda. La palabra dinamis también es usada para hablar del Espíritu Santo. Aprende a detonar las estructuras de los deseos que te hacen esclavo. Invoca al dinamis, la fuerza de lo alto, que nos enseña a convertir la fuerza bruta de nuestros deseos en una fuerza inteligente, esta palabra nos lleva a la conversión.

PHN es la educación de la fuerza de nuestros deseos, que nos lleva rumbo a la santidad, que no es la perfección y sí el proceso de superación.

Sin la educación de nuestros deseos, de nuestros oídos, en aprender a decir “no”, se abrirán tremendos buracos en nuestra alma. ¿Cuál es tu verdad? ¿Qué buracos abriste en tu cuerpo y en tu alma? ¿Y qué buracos abrieron otros en ti? ¿Qué distancia existe entre tú y la madurez de Jesucristo?

El tamaño del PHN que necesitas vivir es el de la distancia que existe entre la forma en que te encuentras, y la forma en cómo precisas estar: PHN es acortar las distancias entre lo que descompuse en mí y el sueño de Dios a mi respecto.

PHN nos es una magia, es una propuesta de conversión para que puedas madurar.

Prédica del Padre Fabricio
Campamento PHN 2010

Ve también:
=> Concierto de Dunga y Eliana Ribeiro
=> Concierto PHN a la luz de antorchas
=> Quiero descubrir y saber escoger
=> ¿Con quien estamos cuando no estás con Dios?

Un comentario para “Aprende a transformar tus deseos con el PHN”

  1. Rosario Dice:
    27/07/2010 às 11:08

    La animosidad que brota del discurso del P. Fabricio, se contagia. Es necesario que los creyentes tengan renuevos, que descubran el horizonte de LUZ que absorbe lo gris de sus días. Frente a “la propuesta de conversión” y por si él lo valida, en lo que hace, le sugiero la propuesta de CONVERSIÓN que el Señor, Dios Nuestro, nos está pidiendo en modo que ya no admite dilación. Cristo es el verdadero dinamizador de nuestra historia, Él la conduce y la lleva, y a nosotros, si le dejamos guiarnos.
    Ver: http://rosario-asuntosdejesucristo.blogspot.com

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