A quien poco se le perdona, poco amor muestra

13/06/2010

Una vez más, la Palabra nos presenta este domingo (Lc 7, 36. 8, 3), la contraposición de fariseo y el publicano, en este caso con la mujer conocida en la Palabra, como “la pecadora pública”. La figura del fariseo representa la autosuficiencia, el orgullo. La pecadora pública, es decir, aquella cuyos pecados eran de público conocimiento, representa el arrepentimiento, el corazón contrito, necesitado del perdón y del amor de Dios. Es también una mujer de corazón agradecido. Si leemos detenidamente, vemos que ella ya se llega con actitud de servicio, arrepentimiento y estos conjugados con gratitud, pues ya se sabía perdonada.

    Video de este estudio bíblico

¡Cuánto amor y cuanta humildad en esta actitud! (Lc 7, 37-38)

Ahora bien, nosotros que queremos asemejarnos cada vez más a Jesús: ¿Cuál es la actitud que él demuestra ante esta escena? ¿Él la rechaza? ¿Se aleja? ¿Se escandaliza? Pues no, él simplemente recibe, recibe, recibe y recibe.

Recibe cuatro cosas: 1- A la persona de la pecadora pública 2- Recibe y acepta su llanto arrepentido, sin palabras, sólo acepta 3- Recibe sus besos 4- Recibe su perfume y sus cabellos. En pocas palabras, recibe lo mejor que ella tiene para dar. Jesús se deja amar, pues comprende el corazón de la mujer. Él que es manso y humilde de corazón, sabe que dejar a los demás hacer caridad para con uno mismo, es también un acto de caridad. A veces damos, pero nos cuesta recibir.

Dejarme amar es un acto de amor para con mi hermano que quiere amar da Dios a través de mi. Jesús me invita hoy a recibir, humildemente, sólo recibir. “A quien poco se le perdona, poco amor muestra” (Lc 4, 47)

PRÁCTICA

Al igual que Jesús, hoy me dejaré amar en las pequeñas cosas y, al igual que la mujer, daré lo mejor de mí. Recibiré y daré. Daré un servicio quizás poco fácil, pero serviré: cocinaré, lavaré para mi familia, llevaré a  mi madre a Misa, invitaré a algún pariente a comer y me esforzaré para hacerlo con alegría. Así, al final de mi día, podré escuchar en mi interior: “ha demostrado mucho amor”(Lc 7, 47)

Marisa Reyes Franco
Misionera de la Comunidad Canción Nueva

Comentarios