Estudiamos el pasaje de San Lucas 9, 18 – 24. Vemos en este pasaje a un Jesús que quiere ser reconocido por quienes él ama. Cuando él preguntó: “¿Quien dice la gente que soy yo?” se encontraba en oración. Se encontraba en un momento en que las personas se extraviaban en sus ideas acerca de él y se alejaban cada vez más.
Video del estudio bíblico
Vivimos entre tantos ruidos hoy en día, que quizás también nosotros nos extraviamos por el camino y terminamos siguiendo a los milagros de Jesús y no al Jesús de los milagros.
Hoy, en la situación en la que te encuentras viviendo, Jesús te hace la misma pregunta en forma “actualizada”: María, Carlos, Natalia, Juan… entre tatos ruidos, comentarios, escándalos, preocupaciones, proyectos, euforias… ¿logras verme? ¿Dónde estoy y quién soy yo en tu vida?
Mira, Pedro era el más osado de los discípulos. Siempre tomaba la iniciativa. Es el que se lanza de la barca cuando ve a Jesús resucitado en la playa, el que camina sobre las aguas, es el que dice estar dispuesto a ir hasta la muerte con Jesús. Él era muy auténtico. Es también quien lo niega, pero rápidamente se arrepiente y confía en la misericordia.
Seas quien seas y como estés, Dios hoy te invita a verte, ver tu situación y desde tu propia verdad, así como estás, afirmar que Jesús está vivo, para que, a partir de ahí, las cosas puedan comenzar a cambiar.
La Palabra dice que quien no se niegue a sí mismo y no cargue su cruz no podrá seguir a Jesús. Pedro lo hizo, se negó a sí mismo, renunció a la autocompasión y se abandonó en Dios, cargó consigo mismo. Reconocernos incapaces de cualquier acto bueno sin la ayuda de Dios, es cargar la cruz, seguir a Jesús aun con nuestras miserias, a veces sin ver los milagros y los prodigios, eso es fe y eso es cargar la cruz también.
Tu cruz, mi cruz, nuestra cruz, no tiene el nombre del esposo, la esposa, los hijos, los padres, ¡no!, no tiene nombre de persona, y si tiene, es el nuestro propio, nuestro nombre. ¿Puedo yo cambiar las situaciones que mi familia está viviendo? ¿Las cosas que suceden en el mundo? Pues, tal vez no, pero puedo cambiar mi forma de lidiar con ellas, con las personas y situaciones.
Hoy voy a identificar una persona que yo llamo de “cruz” y voy a dar un paso concreto y diferente hacia ella. Voy a buscar una aproximación diferente y positiva.
Santa Teresa de Ávila decía: “Abrazar la cruz la vuelve más liviana”
Marisa Reyes Franco
Comunidad Canción Nueva









