Transformados por la adoración

26/05/2010

Hoy Él te llama para ser un adorador

Jesús nos invita a ser adoradores y también nos colma de muchas gracias. Nuestro Señor quiere convencernos de que la transformación de nuestra vida acontece a través de la adoración. Es un proyecto de esperanza y felicidad que nos tiene. Aunque eso pueda parecernos imposible, es a través de la adoración que seremos transformados y curados.
adoraciondentro

Jesús quiere transformar tu naturaleza, tus debilidades, tu comportamiento enfermizo generado por los más variados traumas. Sin embargo, Jesús no nos llama cuando estamos listos, sino que va obrando en nosotros mientras caminamos. Recuérdalo, Nuestro Señor ha llamado a María Magdalena y a la samaritana, mientras las dos aun eran pecadoras.

Hay mucha gente con temperamento difícil, exasperado, que se enoja fácilmente, que pierde el control incluso con pequeñas cosas.

Estés como estés o seas como seas, hoy el Señor está llamándote para ser un adorador. Cuando empezamos a adorarlo, las sanaciones aparecen. Te lo digo esto a partir de mí mismo, la transformación de tu temperamento está sobretodo en la adoración.

Quizás no te encuadres en ninguna característica que ya he citado, tal vez seas lo opuesto a todo esto, es decir, eres alguien resentido, decepcionado. Puede ser también que seas orgulloso, vanidoso, soberbio, altivo, prepotente y rudo. Hay también quienes no consiguen ser verdaderos, son falsos consigo mismos y con los demás. La falsedad y la mentira ya son parte de tí y ya no consigues distinguir lo que es verdad de lo que es mentira. Muchos luchan para cambiar esta situación. Hoy, Jesús está revelándonos que el secreto para conseguir cambiar todo esto también está en la adoración.

Quizás ya buscaste  varios medios para lograr cambiar tu temperamento, puedes inclusive ya haber buscado ayuda psicológica, y quizás todavía no has encontrado los resultados que te gustarían. Pues te faltó la conciencia de que solamente por medio de la adoración esta obra será realizada, porque devolveremos al Señor los derechos que Él tiene sobre nuestra vida, sobre todo nuestro ser y toda nuestra historia.

En la adoración uno no se ocupa tanto de sí mismo, de sus conflictos interiores, de sus heridas, de sus dolores y problemas; sino, al contrario, busca estar con los ojos fijos solamente en Dios. Pues, no se acuerda más sólo de sí mismo, porque Dios le posee totalmente, y es lo único importante para él. Él es su Señor, su Salvador. Él es nuestro Señor y Salvador. Lo interesante es que, cuanto más uno se olvida de sí mismo, más se hace presente para sí mismo, se vuelve verdadero en relación a todo lo que está en su interior. Delante del Señor no necesita de máscaras. Los problemas y los demás no le interesan más de la manera que le interesaban antes, porque Dios le llena completamente. En la adoración está presente el deseo profundo de finalmente librarnos de nosotros mismos, de librarnos de las preocupaciones constantes con nosotros mismos y de las ansias de verlo todo diferente, inclusive nos olvidamos de la lucha interior para querer cambiar.

La Iglesia celebra a San Francisco de Asís el 4 de octubre. Nadie supo adorar como él. Vamos a intentar imitarlo.

Tu hermano,

Padre Jonas Abib
Fundador de la Comunidad Canción Nueva

Comentarios