Ser madre exige aprendizaje…

13/05/2010

Para que así, nos convirtamos en un verdadero espejo de María

No basta que la mujer traiga en su ser el don de la maternidad, debe aprender a ser madre.

Muchas madres no expresan amor por sus hijos porque no han aprendido a amar, es decir, no hicieron la experiencia del Amor. Pero, ¿cómo aprender a amar?

La Palabra de Dios nos da la respuesta: ” Y nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene, y hemos creído en él. Dios es Amor y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él.” (I Juan 4,16).

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Dicen que el amor de madre es lo que más se asemeja al Amor de Dios, mas ¿por qué será que muchas madres, hoy en día, no consiguen amar a sus hijos, cambiando el cariño por bienes materiales? Ciertamente porque no conocen a Dios-Amor. Y por eso, hacen todo lo contrario.

Sólo seremos verdaderamente madres, a ejemplo de la Madre de Jesús, si buscamos vivir el Amor Perfecto de Dios, que San Pablo nos define tan bien en la siguiente cita bíblica: I Coríntios 13, 1-13:

”La caridad es paciente, es servicial;
la caridad no es envidiosa, no es jactanciosa, no se engríe;
es decorosa; no busca su interés;
no se irrita;
no toma en cuenta el mal;
no se alegra de la injusticia;
se
alegra con la verdad.
Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta. La caridad no acaba nunca.”

Como madre de tres hijos: Felipe, André y Ana María, te digo que hasta hoy estoy aprendiendo a ser madre. Al inicio, me equivoqué mucho, pues el mundo me atraía a ser una mujer moderna, consecuentemente, cometí muchos errores en el amor-renuncia, a pesar de que ya era miembro activo de la Iglesia Católica, pues como nos enseña la Palabra de Dios: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame” (Marcos 8,34).

Entonces, en aquella época, ejercía la función de secretaria ejecutiva en un gran banco internacional, donde tenía un buen sueldo y una vida estable, de manera que el trabajo estaba en primer lugar en mi vida. Cuando entonces, Dios me llamó la atención… Así, en 1986, tras 13 años en este empleo, hubo un gran cambio en mi vida. Dios me dio esta orden: “¡Para de trabajar en el banco!”. Fue una decisión difícil, pero Él me ha guiado durante todo ese tiempo, a través de Su Palabra. Y cuando renuncié, recibí  una propuesta de cambio de sector, sin embargo, el Señor me dio esta Palabra:

“Ejecutad vuestra obra antes del momento fijado, y él os dará a su tiempo vuestra recompensa” (Ecl 51, 30a).

Ante esta Palabra, me quedó muy clara la voluntad de Dios en mi vida. Y hoy, tras más de 15 años como miembro de la Comunidad Canción Nueva, reconozco que mi fidelidad a esta Palabra me ha traído la gran recompensa: ser una laica consagrada. De esta forma, como laica consagrada, he recibido muchas gracias, a través del cumplimento con la voluntad de Dios en mi vida. Siento la presencia de María, que me enseña, cada día, la maternidad que nace del corazón de Dios. Así como, he experimentado su poderosa intercesión, como por ejemplo, en 1993, día 25 de marzo, Día de la Anunciación de Nuestra Señora, ocasión en que pedí a la Virgen María que hablara con Jesús, para que yo pudiera concebir un hijo, pues no conseguía embarazarme. Y fue lo que ocurrió: ¡quedé embarazada! Y a pesar de haber tenido un embarazo de alto riesgo, aun así, la gracia divina aconteció. André nació, tras casi diez años de haber nacido el primer hijo, siendo incluso confirmado por la medicina como un milagro.

En este día de la Madre, deseo que nosotras, madres, después de haber hecho una revisión de vida, consigamos sanar lo que todavía no hemos vivido del Amor Perfecto de Dios. Para que así, nos convirtamos en un verdadero espejo de María.

Marina Adamo
Comunidad Canción Nueva

Un comentario para “Ser madre exige aprendizaje…”

  1. Constanza Dice:
    13/05/2010 às 14:05

    Shalom! Quiero dar las gracias a Dios por permitir comunicarme por este medio de internet para estar con ustedes. También alabo a Dios porque Cancao Nova estará proximamente en Chile y tengo ganas de conocerlos desde hace ya 10 años cuando escuché a una amiga chilena que habia asistido a muchísimos retiros y fiestas religiosas ahi en ese lugar místico y de amor de Dios.
    Sé que son un milagro del Padre, porque mi amiga me contaba que todo estaba consagrado a Él, incluso la economía de este lugar. Me parece maravilloso y espero algún día estar allá, cada día mas convertida a Cristo.
    Con respecto a ser madre, quiero decir que nosotras las mujeres en un noviazgo cristiano,o ya casadas, debemos orar antes de que esa personita que soñamos tener se geste en nuestro cuerpo. Debemos orar por las mujeres que quieren concebir para que Dios las toque primero en su persona, no sólo su cuerpo sino también por su alma, que debe estar preparada.
    Desde ya en mi rosario oraré por las mujeres que quieren ser madres y por las que esten en gestación también. (se me acaba de ocurrir) Bendiciones, adiós

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