Nostalgias

31/05/2010

Echo de menos muchas cosas: situaciones y personas

Nostalgia, sentimiento tan hablado y cantado en prosas y versos. Que va naciendo lentamente en el corazón de aquellos que aman.

nostalgiadentro

Echo de menos muchas cosas: situaciones y personas. Pero hoy, voy contarles mi experiencia en relación a la añoranza de mí hija que salió de casa para estudiar.

En este momento, pasan “flashes” de situaciones que vivimos juntas: el embarazo, el nacimiento – dolor que explota en alegría- , la ansiedad de la madre torpe de los primeros meses, los primeros pasos, las crisis de bronquitis, el primero día en el kinder, el nacimiento de la hermana, los cambios de casa y de ciudad, y las peleas con la hermana, su cariño con los padres y los abuelos, y la 1º menstruación, las fiestas con los amigos, el primer novio, la orientación vocacional, los cursillos, la espera del resultado, y por fin el tan esperado: “¡lo logré!”, el  “arreglar” las cosas, y el día de la partida….

Como buenos padres, fuimos a llevarle, dimos miles de recomendaciones. Ya al entrar al auto para volver a casa, miré para tras y ¿dónde estaba ella? Pensé: todo bien es sólo por un tiempo . El viaje fue en silencio. Creo que su padre así como yo, vino rezando, pidiéndole a Dios que no la abandonara en este momento, que la protegiera y todas las oraciones que los padres que aman saben hacer.

Llegué a casa y el mismo ritmo de vida continuó, esto es, um “corre, corre”. Pero, en algunos momentos, pasando por su habitación, viendo una ropa, la mesa del almuerzo, encontrando a sus amigas, el recuerdo venia muy fuerte en la memoria que parecía como un puñetazo en el estómago, entonces, pensaba: ¿Cómo será que está ella? ¿Será  que que comió? ¿Está durmiendo bien? ¿No se habrá enfermado? ¿Y la rinitis alérgica? ¿Le está gustando el curso, la casa, las amigas? En las conversaciones por teléfono todo se respondía, pero dentro de mí quedaba una tristeza tan grande después de que colgaba el teléfono, luego me di cuenta de que era nostalgia y que necesitaba diferenciar las preocupaciones de la nostalgia. La preocupación siempre existió y siempre va existir y sólo se alivia cuando se tiene confianza en Dios.

Pero la nostalgia deja un hueco en el corazón, es como si algo faltase y nada ni nadie que no sea esta persona puede llenar. El lugar de ella está aquí y es sólo ella quien puede llenarlo.

Entender esto me ayudó a lidiar con la nostalgia, porque entendí que quien ama sufre mucho y más aun sufre de nostalgia. Pero el amor es mayor que todo, mayor que el dolor de la separación y hasta mayor que la muerte. Por eso, se sufro por amor, este propio amor llena el espacio que quedó.

Muchas veces me cuestiono: “¿Por qué  le he dejado partir?” y pensaba que esta era la decisión correcta no podría detener a quien crié para ser libre, para realizar la misión que le ha sido destinada, para ser lo que debe ser.

Ya pasaron más de 2 años. Hago una evaluación: soy más madre, ella más hija, estamos más maduras, aprendemos una con la otra y Dios está realizando una oración que hago todos los días por mis hijas: “¡que sean felices!”.


Mara S. Martins Lourenço
Psicóloga y miembro de la Comunidad Canción Nueva

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