Todo puedo en lo que me propongo a hacer de manera distinta en mi vida.
Al buscar la fuente de mi insatisfacción en los demás, dejó de vivir la realidad.
Al observar el acelerado ritmo de la vida, nos damos cuenta de que las personas, en general, están cada vez más ansiosas, irritadas y deprimidas. Incluso hay un anuncio de televisión en el Brasil que utiliza esta expresión: “¡Neura, sal de aquí!”. Y, muchas veces, da ganas de decir eso mismo. Es tanta aceleración, que nos preguntamos el porqué de tanta velocidad: comemos muy rápido, queremos todo deprisa, queremos encontrar el amor muy rápido, para casarnos rápido. A veces, no nos detenemos para pensar que no todo viene a gran velocidad.
¿La fuente de todo esto? Muchos dicen que es la propia velocidad como las informaciones que se propagan. La rapidez de la red mundial de los ordenadores (www) acelera nuestra vida. ¿No sabes algo? “Busca en el Google”. ¿Pero, y la construcción del conocimiento, del conocimiento que adquirimos por
medio de los estudios, libros, enciclopedias?. Las tareas escolares de los niños quedan prácticamente en un “copiar y pegar” sin fin. Las escuelas coleccionan trabajos iguales que son resultado de la internet.¿Y nuestra justificativa para tanta aceleración e insatisfacción? Algunas personas hablan de la falta de dinero, del dólar alto, de la crisis, del mercado mundial, del tránsito caótico, del desempleo y del exceso de trabajo. Existen otras personas que atribuyen la preocupación al esposo, o esposa, a los hijos, al novio, a la falta de atención. ¿Pero sabes a qué conclusión podemos llegar?
Siempre ponemos excusas externas a nuestra voluntad y externa a nosotros. Así, nunca asumimos que nuestra postura frente a las situaciones puede ser distinta. ¿Nos detenemos para percibir que nuestra agresividad al hablar con un amigo pudo haber terminado con nuestra amistad o creemos que es él el que está muy sensible? o ¿Será que ese accidente fue solamente culpa del conductor distraído o era yo que hablaba por teléfono móvil mientras conducía, favoreciendo un accidente?
Necesitamos cada vez más tomar consciencia de lo que somos, de lo que causamos y de las consecuencias de nuestros actos. Cuando algo no va bien internamente, nos sobrecargamos de asuntos mal resueltos y el resultado no es de los mejores. Muchas veces, las personas que viven a nuestro alrededor tratan de alertarnos, pero como defensa, es muy sencillo negar la verdad y huir de los hechos que encarar la realidad y dar pasos.
“En estos casos, la persona sólo se da cuenta de que no está bien si sucede algo que le haga despertar o si el cuerpo da alguna señal de dolor o enfermedad. Comienza así una recorrida por varios médicos. Pero para aquellos que se dan cuenta o no, la verdad es que la insatisfacción es la misma: consigo mismos” [..] “Muchos creen que la solución está en la conquista de algo o alguien. Cuando no lo conseguimos, la angustia se une a la frustración, generando más insatisfacción. Así, la autoestima y el amor propio tienden a bajar y la convivencia consigo mismo llega a ser insoportable, y crea un círculo vicioso de inseguridad y baja autoestima, perjudicando aún más las relaciones externas” (Zago, R).
Analiza tus comportamiento: ¿he estado actuado por impulso, he ignorado las verdades por no saber lidiar con ellas? ¿Puedo reaccionar ante a mis carencias, pensamientos, dificultades afectivas y emocionales? Un paso interesante es apuntar cuales son los pensamientos que intento ignorar y que tengo la necesidad de resolver.
¿Te sientes sin fuerzas o incapaz de lograr tus objetivos? Recuerda las conquistas que ya has logrado, valoriza las luchas y ve en busca de otras. Si hay cosas que no dependen directamente de ti, no te martirices ni te culpes por eso.
Busca fuerzas en la fe y en las actitudes; prioriza situaciones; resuelve pendencias, (una por una, paso a paso). Evita pensamientos que te hagan sentir culpable por todo lo que sucede. Ten actitud ante lo que depende de ti, confía en Dios, pero, no pierdas de vista tu parte activa en la historia. “Lo puedo todo en aquel que me conforta” y en aquello que me propongo a hacer de manera distinta en mi vida.
Situaciones difíciles siempre van a aparecer, pero depende de nosotros romper estos pensamientos de sufrimientos que sólo nos enfermarán, así como a aquellos que conviven con nosotros.
Elaine Ribeiro
Psicóloga y colaboradora de la Comunidad Canción Nueva










