Rescatados por la Sangre

03/04/2010

En esta Semana Santa donde se celebra este misterio, en las Iglesias y aquí en Canción Nueva también estamos experimentando la Tierra Santa, dice así la palabra de Dios “Por lo tanto, cíñanse los lomos de su espíritu, sean sobrios, pongan toda su esperanza en la gracia que se les procurará mediante la Revelación de Jesucristo. Como hijos obedientes, no se amolden a las apetencias de antes, del tiempo de su ignorancia, más bien, así como el que los ha llamado es santo, así también ustedes sean santos en toda su conducta, como está escrito: serán santos, porque santo soy yo. Y si llaman Padre a quien, sin aceptación de personas, juzga a cada cual según su conducta, condúzcanse con temor durante el tiempo de su destierro, sabiendo que han sido rescatados de la conducta necia heredada de sus padres, no con algo caduco, oro o plata, de cordero sin defecto y sin mancilla, Cristo, predestinado antes de la creación del mundo y manifestado en los últimos tiempos a causa de ustedes; los que por medio de él creen en Dios, que le ha resucitado de entre los muertos y le ha dado la gloria, de modo que su fe y su esperanza estén en Dios. ” 1Pedro 1,13-24

Yo fui rescatado por la sangre preciosa de Jesús, tú fuiste rescatado por la preciosa sangre de Jesús, no serás, sino tú eres una persona que Dios rescató por la sangre de Jesús, pero ¿me rescató de qué? esta Palabra está diciendo que nos rescató de la manera en que vivimos, de todo deseo de muerte, la sangre de Jesús te rescató de toda agonía, de toda tristeza, de todo lo que te quitaba las ganas de vivir, de la tiranía de tu pecado, te rescató de ti mismo, porque ¿cuántas veces en mi vida fui víctima de mi mismo?, ¿cuántas veces fui rescatado por mí mismo?, ¿cuántas veces no cuidé mis relaciones, mi salud?… ¿cuántas veces me acusé, fui mi peor enemigo? porque no me perdoné, no acepté mis fallas, fracasos, ni derrotas, ¿cuántas veces no nos perdonamos por las oportunidades que perdimos en la vida?, por aquella relación que no conservamos, porque fui tan tonto, ¿cuántas veces tú te acusaste y no te aceptaste de la forma que eres?. Somos imperfectos, somos humanos y el humano tiene derecho de errar pero la obligación de levantarse. Fuimos destinados a levantarnos, no pertenecemos al suelo.

No puedes más permanecer caído, Dios te rescata de ti mismo, pero sobre todo para arrancarte de las garras del pecado, puedes pensar que nuestro pecado es feo para el otro, pero la mayor víctima del pecado es el que pecó, porque siempre hay consecuencias en el pecado, el pecado te golpea desde adentro hasta llegar afuera y muchas veces las enfermedades se manifiestan como frutos del pecado.

Jesús, con su sangre preciosa, vino a rescatarte de tu pecado pero también de las fuerzas de satanás, se manifestó para tu salvación y tu rescate, hoy en el mundo entero es día de gracia para nosotros, hoy es día de salvación es día de Dios para nosotros, hoy es el día que Jesús se manifestó para ayudarte, Dios te va a ayudar, Dios te va a socorrer, cree en esto, hoy es día de sanación de la enfermedad que tenemos que se llama pecado, una enfermedad espiritual, que es culpa pero también enfermedad porque destruye la vida por dentro.

No sé si ya sentiste un dolor en el pecho que hace que no te sientas bien, que va consumiendo tus fuerzas y la vida va escapando de tus manos; el pecado nos quita la confianza en Dios. Pensamos: “¿cómo voy a volver a Dios? ¿Será que Dios me escuchará?”. Yo te respondO: sí, Él va a escucharte; solo que el pecado que te persigue no te deja en paz diciéndote que Dios no te recibirá por este pecado y va quitándote la confianza, la fe. El pecado levanta un muro entre tú y Dios.

Dios es la razón de nuestra alegría, como un día nublado nos vuelve nostálgicos, así como el sol alegra nuestra vida, así es también es cuando quitamos a Jesús de nuestra vida poniendo el muro del pecado, cuando no tenemos la luz de cristo nos volvemos tristes y enfermos. Lastimosamente todos padecemos de esa enfermedad que se llama pecado, pero en este momento la palabra de Dios nos dice que necesitamos percibir lo que está pasado en nuestra vida, por eso dice: “cíñanse los lomos de su espíritu” Que tu inteligencia esté preparada, que estés sobrio, no te sientas desanimado, para que reconozcas lo que estás pasando y no dejar más que el mal domine tu vida, y ¿qué harás para que el mal no domine más en tu vida? mira lo que dice en el versículo tres “sean sobrios, pongan toda su esperanza en la gracia que se les procurará mediante la Revelación de Jesucristo” ¡Tengo la seguridad de que Dios me dará toda su esperanza!

No pongas tu esperanza en las cosas, las situaciones cambian, las circunstancias se transforman, sólo Dios no se transforma, el dinero se acaba, las cosas pasan, coloca toda tu esperanza en la gracia de Dios. Yo pongo toda mi esperanza en la gracia de Dios y en este día me será dada, Dios ve tus carencias, ve tus necesidades, tus luchas y se compadece de ti.

Dios no es indiferente contigo, no te mira por tus fallas, te mira con compasión y quiere salvarte, quiere manifestarse, traer alivio a tu corazón. La Palabra nos dice que tanto amó Dios al mundo que envío a su Hijo no para condenarte sino para salvarte, quiere entrar en tu vida para darte la salvación que tanto necesitas, Él es el único que puede ayudarte con tu pecado y hacerte feliz. Hay momentos en la vida en los que ni las personas que te aman te pueden ayudar. Dios dice: aunque tu madre te olvide, yo no te olvidaré, jamás te abandonaré. Todavía tiene más para ti, lo que el Señor preparó para ti en este día te transformará de tal forma que transformará también a las personas que están a tu alrededor, porque el Señor es capaz de llegar hasta donde nosotros no llegamos, sólo te pide que pongas toda tu esperanza en Él.

¿Crees en el señor Jesús? como aquella familia, -cree en el señor Jesús y serás salvo tú y tu familia, que nos dice la palabra, “Como hijos obedientes, no se amolden a las apetencias de antes, del tiempo de su ignorancia”. No vivas tu vida hoy según los deseos malvados, maliciosos, malignos que gobernaron tu vida antes de conocer a Dios, estás con esta prédica porque Jesús esta contigo, en este momento podría estar entrando Jesús en tu vida. Si pones la leche en una caja se amolda, y la Palabra te dice no te amoldes a la forma en que vivías antes, no vuelvas al mal, resiste, quiero decirte a ti que ya conoces el adulterio, después de estar en Dios el maligno no deja de decirte que no cambiaste, que no fuiste favorecido con Dios, que tu oración no fue escuchada. No escuches esto, resiste, no sientas nostalgias del tiempo pasado.

No sientas nostalgias de las cosas que no valen la pena, dejaste tantas cosas que no sirven, lo que quedó atrás, ya quedó atrás. Tienes muchas cosas buenas esperándote en adelante, Dios preparó cosas mejores para ti
y las verás en tu vida, no vuelvas atrás, esto es decir no a satanás y decir sí a Jesús, después vamos a ver quién sale victorioso, esta lucha no es mía y tuya contra satanás, es una lucha de Jesús con satanás, debo decirte que al final, somos victoriosos en Jesús.Pensamos a veces que el demonio actúa en nosotros para hacer mal en otros mismos, pero te digo que aquel que fue enemigo de Dios te hace mal a ti, lo que muchas veces pensamos que es obra de la casualidad, que es coincidencia, aquellas cosas que ocurren en tu vida son articulaciones del maligno que te engaña, resiste, el demonio no tiene aliados, tiene victimas, para él eres “una cosa” que será destruida.

Se suele decir que a un lado de la cruz está Cristo y del otro nadie, dicen que está reservado para mi y para ti, pero te digo una cosa, no necesitas ser crucificado, Jesús ya nos redimió, el otro lado esta destinado para la maldad, para las obras de satanás. Resiste a las obras del maligno; entrega todo a Jesús para su crucifixión , estoy seguro que no quieres llevar contigo ningún tumor maligno en tu cuerpo, cuanto más en tu alma, cuando te entregas a Jesús estas permitiendo que Jesús te libre de todo lo que endurece tu corazón, cuando dices “yo creo en ti Jesús” y cuando dices “te entrego mi pecado”, estas dejando que Jesús te transforme.

Dejamos escapar el bien, nos volvemos lerdos para el bien y listos par el mal, ¿que hago ante esta situación? la Palabra de Dios nos dice: “no se amolden a las apetencias de antes” pero cuando miro digo que sufrí por ser desobediente digo: si hubiese sido fiel a Dios, no hubiera pasado por lo que pasé, sufrí porque desobedecí, cuántas veces miro esta palabra y veo que me amoldé a las cosas del mundo. El mal no sale de ti sólo porque quieres, él está incrustado en nosotros, el hecho de que desees que el mal termine, no hace que termine, como un deseo no cambia nuestra vida, ¿cuántas veces al fin de año decimos?: este año yo seré diferente, cuántas veces decimos, la próxima semana voy a hacer dieta, voy a cuidar mi salud… porque cuántas cosas simples en nuestras vidas no conseguimos hacer, cuánto mas va a costar con el pecado; cuando no consigues ayudarte a ti Dios viene a socorrerte, lo más importante que puedes descubrir ahora en esta Semana Santa, lo más importante, la realidad más importante es que Dios perdona tus pecados, Dios arranca de ti el mal que no consigues quitarte, la sangre de Jesús ha purificado tu vida y destituido todas las cosas que el maligno implantó en vos, la cosa más importante que debes saber es que si quieres ser perdonado, Jesús ya te perdonó.

Te digo de una manera diferente: tu no le debes más nada al diablo, tu vida no es de él, es de Jesucristo porque Jesús pagó por ti un precio alto, por su preciosísima sangre te compro, tu pecado ya fue destruido y Jesús no lo recuerda porque con su sangre te salvo, te rescato, eso ningún hombre puede hacer por otro hombre ni una mujer por otra, sólo Dios puede quitar el pecado.

San Pedro da por sabido en la Palabra, él dice creyendo que ya sabes, versículo 18: “sabiendo que han sido rescatados de la conducta necia heredada de sus padres, no con algo caduco, oro o plata”,no por los vienes materiales es que vas a ser liberado de la angustia, sino por la sangre de Jesús, esa es la fuete que te está lavando y a los que tienes en tu corazón, la sangre de Jesús lavó todo, a donde quiera que llegue esta sangre, hará resucitar, en tu casa, en tu familia, en el matrimonio, si la sangre de Jesús entra en tu casa, los matrimonios se reconciliarán, el Señor dice tus hijos serán revividos. Donde no se cree, donde no se da fe, impera la tristeza, hasta nuestros niños están siendo educados con la tristeza, es triste ver niños luchando contra la depresión, el padre que vive comprando cosas a sus hijos es un padre que tiene remordimientos porque no dio educación, lo que necesitas dar a tu hijo para que sea feliz es la confianza en Jesús, con ella se llena todo el vacío que ya sentimos algún día, que es vació de Dios.

Tienes que cuidar tu vida espiritual, hay tanta gente que cuida su cuerpo, con transfusiones, toma miel, hace de todo para vivir unos años más y no hace nada para vivir para siempre, eres hecho para la vida eterna, no sirve alargar los días en la tierra si no tendrás vida eterna, Jesús dice: prueba y ve como el Señor es bueno, aun si no tienes como pagar, si te juzgas pecador y ni sabes rezar, estas aquí para ser salvado por Jesús, porque llegaste derribado pero irás levantado en el nombre de Jesús.

Jesús dice: “te levantaré pero te pido que te sumerjas en mi misericordia, que tengas sed de mí, solo te pido fe, cree en mí, en el amor que te tengo.” Tengo una noticia muy buena: ese momento llegó y es ahora, es el momento en que los muertos oirán la voz de Jesús, feliz de ti que estas escuchando la Palabra de Dios, por tu fe Dios te dará la vida, la iglesia es el cuerpo de nuestro señor donde esta sangre continúa corriendo de manera especial por el sacramento de la penitencia, de la confesión, quien se acerca a la confesión en la iglesia es perdonado por Dios.

En la primera carta de Juan dice: yo les escribo estas cosas para que no pequen, pero si pecan Jesús es la victima de expiación de nuestros pecado, la sangre de Jesús nos purifica de todo pecado, es el solvente que puede disolver el corazón de piedra y la dureza de tu vida, Dios concedió a la iglesia el poder de perdonar.

Te pido algo especial, no dejes de confesarte, no dejes que lo que hiciste en el pasado te envuelva, no escuches a los que te dicen que puedes confesarte solito en tu casa, ¿quien perdona nuestros pecados? es Dios y te dice cómo te perdona; el confesionario es lugar para renacer, si alguno se arrodilla ante el sacerdote, después saldrá sanado, el señor. Cuando llegues frente al sacerdote, no le cuentes toda tu vida, di: yo estoy diciendo no ahora a todos los pecados que recuerdo y a lo que no recuerdo, estoy renunciando a todo y voy a tener una vida nueva. El padre te dará la absolución y serás libre, perdonado y libre por la sangre preciosa de Jesucristo Nuestro Señor, Jesucristo te rescató, no quedarás más postrado, es Jesús quien te levanta, ¡alegría porque Jesús te rescato!, este fin de semana será la ayuda del señor en tu vida, me visitó y me sanó. ¡Gloria a nuestro señor Jesucristo! La semana santa es semana de alegría, jueves santo es tiempo de alabar a Dios.

Marcio Mendes
Comunidad Canción Nueva

Retiro de Semana Santa
Otras prédicas:
=> Enterrados con Jesús, resucitaremos
=> Bendito juicio que me trajo la salvación.

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