No podemos confiar en nuestra vieja naturaleza humana

18/01/2010

El enemigo no se rinde: si no seducirnos por la sexualidad, o por el dinero o la corrupción, él va tentar seducirnos por la vanidad y la vanagloria , por la sed de del éxito sea en cualquier campo.

pajaro

Cuando estamos en el servicio de Dios, debemos tener cuidado y quedar atento, especialmente los que cantan, tocan y los que hacen predicas y utilizan el escenario y el micrófono. Ya estamos en un ambiente amigable y nuestra naturaleza nos lleva a querer ser reconocidos y aplaudidos. O dominamos esta tendecia natural o nuestra vieja naturaleza nos domina.

No podemos alimentar nuestro ego, sino al contrario necesitamos destronar a él, porque él siempre es vano, orgulloso, arrogante, ávido de aplausos de éxito.

No podemos confiar en nuestra vieja naturaleza humana. Tenemos que modificar. Solamente así el hombre nuevo va crescer.

Tu hermano,

Monseñor Jonas abib

Fundador de la Comunidad Canción Nueva.

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