Una oración para los sacerdotes

07/12/2009

Guardadlos, os pido, amado Señor.
Protegedlos, Jesús, com Divino Amor.
Cada día se ofrecen a Vos sin Cesár.
Consumiendo la vida ante Vuestro Altar.

Guardadlos del mundo, Señor, donde están.
Pues, aun separados, los persigue Satán.
Si placeres mundanos les llegase a tentar.
Corazón de Jesús, favor de abrigar.

Confortadlos, Dios mío, en pena y dolor.
Disipad de sus almas angustia y pavor.
En el desaliento y la soledad.
Acercaos, Jesús, y socorro prestad.

Guardad, proteged, defendedlos, Señor,
Cuando solos y tristes se encuentran.
También son humanos con ánimo frágil.
A veces se abruman, sintiéndose débil.

Guardadlos sin mancha cual Hostia sin par,
que acarician diario en el Santo Altar.
Ahora, dignaos, Señor, bendecir
sus obras, palabras, y todo sentir.

Comentarios