Por: Carlo
Tengo 27 años, lo que voy a contarte a continuación es un capitulo de mi vida, espero que reflexiones y que mi testimonio pueda ayudarte a seguir caminando de la mano de Jesús.
Yo conocí la pornografía cuando apenas tenia 6 años, siempre tuve amigos más grandes que yo, ellos me mostraban revistas para adultos y a mí me parecía de lo más normal, (no culpo a mis padres por esto, porque nadie aprende a ser padre, y ellos no supieron realmente la clase de amigos que yo tenia, de ahí la importancia de siempre cuidar a nuestros hijos y saber con quien se juntan.
Fui creciendo en el mismo ambiente, con las mismas amistades, revistas pornográficas, después películas y luego Internet y todo se me hacia normal y placentero, pero poco a poco mi mente se fue dañando, entrando en la adolescencia yo quería hacer lo que la pornografía me mostraba, quería tener relaciones con mis amigas o novias, se fue creando otra adicción, el sexo, aunque menos fuerte que la pornografía, pero también dañina.
La pornografía dañó gravemente mi capacidad de amar, porque llega un momento en que no te importan los sentimientos de la otra persona, tú ves a la persona como un objeto de placer y solo quieres satisfacer tus deseos que se vuelven ingobernables a causa de tanta pornografía acumulada en tu cerebro. La pornografía pueda llegar a destruir tu noviazgo, matrimonio y familia por completo.
Yo lastime a varias mujeres a causa de esto, tuve noviazgos que terminaron muy mal y todo solamente por entregarme al sexo y no tomar en cuenta para nada los sentimientos de la otra persona, las relaciones se volvían físicas y todo se acababa y terminaba mal, bastante mal, corazones destrozados, depresiones terribles, sentimientos de culpabilidad y un gran vacío interior. Si tú estás pasando por lo mismo, entiendes perfectamente de lo que te hablo.
El llevar una relación muy estrecha con Dios y su amadísimo hijo Jesús fue lo mejor que pudo haberme pasado en mi vida, ahí es donde conocí la luz y encontré una salida a esto, de otra manera no hubiera podido lograrlo yo solo, en la medida que reconozcas y aceptes que tienes un problema de adicción a la pornografía te será mas fácil enfrentarlo, pero por favor busca ayuda pronto, el evadir la situación solo lo hará mas difícil, yo te aseguro por experiencia propia que con Dios tus días serán de gozo y libertad.
¡Dios te bendiga!
Fuente: ALMAS









