Juan el Bautista nos habla de dos realidades que están profundamente relacionadas: la conversión y el perdón. De hecho esta es la condición para el perdón de nuestros pecados, tenemos que cambiar nuestra forma de ser. Muchas veces nuestras confesiones buscan sólo calmar nuestra conciencia, pero no estamos muy interesados de evitar estos pecados en el futuro. En este vídeo el hno. franciscano Mariosvaldo nos ayuda a reflexionar sobre esto en este segundo domingo de Adviento.









