Mujeres y hombres sanados
Muchos dicen que la preocupación por el cuerpo es parte de la cultura de algunos países, sin embrago, lo que vemos hoy son exageraciones e inclusive enfermedades causadas por la búsqueda desenfrenada de una “forma ideal” para el cuerpo. Jóvenes que encuentran en las novelas, revistas y desfiles de mida su referencia de “cuerpo perfecto”
Cada año, miles de personas, en su mayoría jovencitas, son atacadas por enfermedades como la anorexia y la bulimia, frutos de una búsqueda enfermiza del cuerpo esbelto. No se necesita mucho conocimiento para darse cuenta de que el gran objetivo de estas chicas está vinculado al hecho de que anhelan no sólo un cuerpo de modelos famosas, sino que también la atención, y el status que los medios les otorgan.
Por lo general el llamado a la buena forma está unido al concepto de felicidad. Basta que demos una mirada más crítica a los ídolos y artistas de la actualidad que, están en su gran mayoría, relacionados con la belleza del cuerpo, dinero y “felicidad”
Al joven pasa a atraerle, no sólo la búsqueda de un cuerpo perfecto, sino que sobre todo, las ventajas que tendrá, como el status, al igual que su “ídolo”. Así, la no realización de este padrón lo lleva, muchas veces, a la depresión consigo mismo, como alguien que no alcanzó su meta, y, por eso, no es feliz.
Por otro lado, los medios también juegan un papel fundamental en este contexto ya que, actualmente, es como la gran educadora de la juventud. Los medios de comunicación, actúan como un nuevo creador de valores, estos nos presentan los nuevos modelos de hombres y mujeres. Hoy, los programas de televisión, desde un noticiero, pasando por programas deportivos y propagandas, están repletos de llamados a la “buena forma”. Mujeres y hombres “sanos” y “fuertes” –estos son los términos para referirse a una buena forma- son los principales protagonistas de comerciales de televisión, revistas, y anuncios, exhibiendo sus cuerpos deseables e intocables.
Por lo tanto, podemos concluir que el cuidado con el cuerpo no es algo meramente cultural, de tal o cual pueblo. Hoy, mucho más que algo de nuestras raíces, la búsqueda exagerada de la buena forma se hace mucho más por influencias externas, como por ejemplo, los medios de comunicación. En realidad, estamos como “rehenes” de una apología cruel e implacable por la búsqueda del cuerpo perfecto, apología que nos promete una felicidad por lo que representamos y no por lo que somos, de hecho.
Daniel Machado









