La Constitución Dogmática Dei Verbum, sobre la revelación divina en las Sagradas Escrituras, nos enseña que Dios, inspirador y autor de los libros de los Testamentos, dispuso tan sabiamente las cosas que el Nuevo Testamento está latente en el Antiguo, y el Antiguo está patente en el Nuevo.
Eso indica que hay una relación viva entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. Y es también por eso que, a veces, encontramos en la Biblia palabras o expresiones que parecen estar sueltas, sin sentido en aquel texto. En esa hora, es necesario entender que existe una ligación entre los textos y estar atentos al campo semántico a la que esas palabras y expresiones que talvez pertenezcan.
¿Pero qué es campo semántico? Es un grupo de palabras que se relacionan entre sí, pues se ligan por el sentido que representan. Por ejemplo, cuando decimos un grupo de palabras como: multa, semáforo, peatones, sabremos que esas palabras hacen parte del campo semántico del tránsito, pues ellas se relacionan y adquieren sentido.
La ligación entre los textos sucede porque muchas expresiones, en una cultura dada, poseen un sentido específico que, en general, no son comprendidas por personas de otro medio cultural. Por ejemplo: en Minas Gerais (MG), una ciudad del Brasil, si dices la palabra tren, un mineiro(una persona propia de esta ciudad) va a entender que esa palabra es utilizada para hacer referencia a varias cosas y no sólo al medio de transporte con locomotora y vagones.
De la misma manera sucede con los textos bíblicos que poseen esas llamadas tradiciones lingüísticas. Algunas veces, para entender un pasaje, necesitamos recurrir a otro libro bíblico, a otro texto en el cual tendremos la explicación de alguna palabra, parte de ese texto, o expresión que no entendemos. Esa ligación entre los libros bíblicos hace con el autor de un texto utilice un conocimiento previo que ya fue citado en otro libro, y que por eso, la comprensión total de un pasaje depende de otra.
Pero, ¿cómo identificar y entender esas tradiciones y ligaciones literarias en la Biblia? Nuestras traducciones, en general, nos dan condiciones de encontrar esos pasajes que se relacionan y explican el texto que estamos leyendo. En algunas Biblias, esas referencias vienen en la parte lateral de la página, en letras pequeñas, indicando otros pasajes bíblicos. En otras traducciones, esas referencias están en la nota al pie de página.
También puedes consultar una clave o Concordancia Bíblica. Estos libros que presentan determinadas palabras y en cuyos lugares ellas aparecen en la Palabra de Dios. Puedes adquirir estas obras o, de manera más práctica, ver si al final de tu Biblia existe una especie de glosario bíblico que, muchas veces, traen la palabra explicada, juntamente con algunos pasajes en los cuales esa misma palabra se encuentra.
Para que entendamos las Sagradas Escrituras es necesario tener una visión de unidad entre el Antiguo y Nuevo testamento y, sabiendo de esto, la Iglesia orienta que nuestras traducciones nos den ese aparato para que comprendamos mejor la Biblia.
Concluyendo, completo la cita bíblica que abrió este articulo sobre la unidad de ambos testamentos, pues, a pesar de que Cristo cimentó la Nueva Alianza en su sangre (Lc. 22, 20; 1Cor. 11, 25), los libros del Antiguo Testamento, al ser totalmente asumidos en la prédica evangélica, adquieren y manifiestan su plena significación en el Nuevo Testamento (Ver, Mt 5,17; Lc 24,27; Rom 16, 25-26; 2 Cor. 3 14-16), que por su vez lo iluminan y explican.
Denis Duarte
Biblista









