Todos nosotros pecamos y necesitamos del perdón de Dios. Dios quiere tocar nuestro corazón y abrirnos a la gracia del perdón, porque si no perdonamos no seremos perdonados.
“Sed compasivos, como vuestro Padre es compasivo. No juzguéis y no seréis juzgados, no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados. Dad y se os dará; una medida buena, apretada, remecida, rebosante pondrá en el halda de vuestros vestidos. Porque con la medida con que midáis se os medirá.” (Lc 6, 36-38).
Si perdonamos, seremos perdonados; si condenamos, seremos condenados; si juzgamos, seremos juzgados.
Cuando no perdonamos, cerramos el corazón al amor y al perdón.
Así como Dios es amor, también es perdón. Dios quiere siempre perdonar. Si no conseguimos ver eso, es señal de que estamos con el corazón cerrado.
Que Dios te bendiga
Tu hermano
Mons. Jonás Abib
Fundador de la Comunidad Canción Nueva










19/10/2009 às 16:03
[...] sincera misericordia, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia, suportándose unos a los otros y perdonandose mutuamente, si alguno tiene alguna queja contra el otro. Como el señor los perdonó, así también [...]