Hoy me gustaría compartir con ustedes la Palabra de Dios que está en Romanos 8, 13-17.
En este pasaje, san Pablo nos muestra las ventajas de ser hijos de Dios. “Pues, si vivís según la carne, moriréis. Pero si con el Espíritu hacéis morir las obras del cuerpo, viviréis.”(Rom 8, 13)
Es lindo saber que a pesar de nuestros errores lo que va a valer es las ganas de acertar.
No podemos dejar nuestra carne dominar nuestro espíritu, pues ella es muy débil y nos lleva a la muerte. Sólo tenemos dos opciones. Dios está poniendo en nuestra mano para decidirnos qué camino seguir. Quien hace la voluntad de la carne nunca sale victorioso.
Somos un fruto en formación. “Todos los que son guiados por el espíritu de Dios son hijos de Dios” (Rom 8,14) ¿Quieres ser hijo de Dios? Entonces, sé un hombre lleno del Espíritu Santo. Si escogemos vivir esta Palabra y ser hijo de Dios Padre, entonces podremos llamar Abba Padre, pero si escogemos las victorias de la carne, moriremos.
¡Cuántas personas son esclavas del poder, del tener, del dinero, de los propios sentimientos, porque no tienen a Jesús en el corazón! Dios te quiere en paz, tranquilo y calmado. ¿De qué crees que te volviste esclavo o esclava?
Y recuerda: Jesús nos dice que no hay victoria sin cruz. Somos hijos de Dios; y, si lo somos, somos Sus herederos. ¡Confía!
¡Dios te bendiga hoy y siempre!
Eto
Cofundador de la Comunidad Canción Nueva










