Hoy necesitas tomar una decisión para resolver el rumbo en tu vida. Lo primero que debe estar claro es que el cimiento de nuestra existencia es Cristo. Para que te vaya bien en la vida necesitas estar en sintonía con el Señor, o sea, necesitas desear esto. Y ese querer necesita ser continuo. Nadie construye una casa sin cimientos, o planeamiento. En nuestra vida, si no colocamos nuestros planes en Dios, la casa cae.
A lo largo de la vida, esta casa que estás construyendo, siguiendo los planes del Señor, conocerá el fuego abrazador del Espíritu Santo. Verás que los problemas aparecen, pero que Dios siempre estará presente en tu camino.
Quien contribuye para formar este cimiento, es la familia: el papá que habla de los principios de Dios, la mamá que lleva a los hijos desde pequeños a la Santa Misa. A veces, con el pasar de los años, derrumbamos este cimiento y queremos comenzar la casa a nuestra manera.
Aunque construyas con paja o madera tu casa, a su tiempo, esta obra se va a revelar. Lo importante es tener en el corazón el cimiento que Dios te dio. Pero recuerda: es sólo por medio de tu querer que el Padre se manifiesta. Si te cierras para el Señor, él no podrá mostrarte Su Rostro.
Muchas veces queremos dar algo muy importante a alguien, pero la persona no se abre a eso, no quiere. El papá que tiene condiciones de pagar una enseñanza de calidad para el hijo vive ese dilema. Si el hijo no se interesa en estudiar, de nada servirá arrojarle la educación en la cabeza. Lo mismo sucede con Dios. Si no te quieres abrir al Señor, él no podrá mostrarte su misericordia y amor.
¿Cuántas pruebas de fuego ya pasaste en la vida? Pienso que muchas. Pero estás en pie, ¿verdad? Quien persevera, verá la gloria del Señor. Aún con toda la tempestad, Jesús jamás va a permitir que una prueba sea mayor que tus fuerzas. Y soporta quien tiene base, quien tiene cimientos.
Todavía hay tiempo para que vuelvas al cimiento, si es que construiste tu casa, tus lazos de amistad, tu vida…a tu manera. ¡Para de hacerte la víctima, asume tu flaqueza y vuelve al Señor!
Dunga
Misionero de la Comunidad Canción Nueva









