Tu vida es una historia de salvación

26/09/2009

Amados hermanos, nunca vamos a ser completamente sanados. Cada día debemos de dar un paso para nuestra sanación.

Una de las señales que demuestran la sanación en la vida de una persona, es cuando ella mira para su historia como una historia de salvación. Todo ocurre para su bien, todo tiene un motivo. Debes verte como alguien amado por Dios.

Quien no consigue perdonar nunca será sanado. Quien perdona y pide perdón a Dios es una persona madura en su proceso de sanación.

Vemos en la historia de José de Egipto que el era un hombre curado en su historia. Y ve los pasos de Dios en tu vida y así te verás como persona amada y sanada por Dios.

La historia de José nos muestra que el era muy amado por su papá.  Dios es Jacob, y cada uno de nosotros somos importantes para Dios. Tú eres un milagro de Dios. Las circunstancias talvez no fueron las mejores, pero por eso mismo eres más amado. El amor de Dios es mas grande que cualquier cosa que pudo haberte sucedido.

No mires los fracasos de tu vida. Pasaste por tantas cosas porque tienes una misión especial. Porque tienes un papel especial en tu familia. Muchas veces el enemigo usa de tu familia contra ti. Pero no es contra ellos que debes de luchar sino contra el enemigo. Por eso debes abrir tu corazón como José y la voluntad de Dios se realizará en tu vida.

José fue envidiado por sus hermanos por causa del amor de su padre. La envidia es del diablo. Es un pecado terrible. Porque con la envidia comienzas a anularte y olvidas el amor de Dios. Olvidas que existe un plan para tu vida. Por causa de la envidia los hermanos de José comenzaron a maltratarlo.

Cuando José comenzó a contar de sus sueños, la envidia comenzó adueñarse del corazón de sus hermanos. Entonces el demonio actuó a través de la flaqueza de sus hermanos. Y Planearon matarlo.
Imaginemos a José sin entender nada, tan solo un adolescente, el quería hacer el bien. Pero José oraba a Dios y esperaba en él.

Dios permite la flaqueza, porque él está al control de todo. Dios permite que el enemigo sólo actué hasta un punto. Cuando tenemos fe, hasta el demonio trabaja para Dios. Él termina siendo esclavo de Dios.

Vemos que algunas cosas que suceden en nuestras vidas son obras del enemigo, valiéndose de la persona, claro que no todo es del diablo, también la persona es mala, pero has cosas que son obras directas del demonio.

Imagino a José rezando en la situación que fue vendido. Tu también debes continuar rezando. No abandones la oración que Dios no va a dejarte sólo. No mires lo que no tienes mira lo que Dios te da. Ve lo que hizo por José. Tu puedes estar en la pobreza, pero no puedes perder las ganas de hacer las cosas buenas.

El siervo del faraón comenzó a ver que desde que llegó José todo comenzó a mudar. Donde está un siervo de Dios, la bendición de Dios estará también ahí. Porque si no tiene la bendición de Dios nada resultará.

Cuando José comenzó a triunfar de nuevo, allí vino de nuevo el demonio, tentando en la sexualidad, pidan a Dios cuidar de su sexualidad. Véanlo en Gálatas 5, El diablo se esconde detrás del pecado de la sexualidad.

El demonio no consiguió entrar también por medio la impureza en la vida de José. Y el diablo hace que la mujer del faraón comience a mirar a José. Por eso cuidado con lo que estás viendo, TV, internet.  Huye, apártate de toda ocasión de pecado. La mujer comienza a perseguirlo, y José le decía que se aparte de él. Así como José. Huye también de toda ocasión de pecado.

Tu puedes hasta sufrir pero es mejor apartarte. Es mejor sufrir en manos de Dios. No tengas miedo de sufrir Dios estará contigo.

Una vez mas José tuvo un aparente fracaso, el fue a prisión. Pero él no se quejó, por todo lo que le pasó. Talvez ahora no entiendas lo que te pasa, solo entenderás mas adelante. Cuando estas con Dios no puedes desesperarte.

Después de un tiempo el jefe de la prisión cuando vio que José era una persona bendecida, comenzó a darle cargos, y se convirtió en jefe de los prisioneros. Tu también debes de tener la conciencia de que Dios esta contigo. Confía en él y entrega tu vida, así como José.

Toda vez que tomas una actitud como la de José, adelantes la acción de Dios en tu vida. ¡Perdona! Talvez la persona que te hizo daño hasta ya este hasta muerta. Confía, toma una actitud de quien quiere ser sanado, se valiente, ten coraje.

Dios sabiendo que José estaba listo, entonces actúa. Y en aquel día José se vuelve el primer ministro del faraón. Pero ¿por qué José alcanzó este gran milagro? Porque él estaba preparado, preparado por Dios.

El perdón no es algo que sucede de repente…por eso si tienes dificultad para perdonar debes rezar mucho.

Vamos a ver la ultima parte de este pasaje de José

Capitulo 45 de Génesis:
“Ya no pudo José contenerse delante de todos los que en pie le asistían y exclamó: “Echad a todo el mundo de mi lado.” Y no quedó nadie con él mientras se daba a conocer José a sus hermanos.
(Y se echó a llorar a gritos, y lo oyeron los egipcios, y lo oyó hasta la casa de Faraón.)
José dijo a sus hermanos: “Yo soy José. ¿Vive aún mi padre?” Sus hermanos no podían contestarle, porque se habían quedado atónitos ante él.
José dijo a sus hermanos: “Vamos, acercaos a mí.” Se acercaron, y él continuó: “Yo soy vuestro hermano José, a quien vendisteis a los egipcios.
Ahora bien, no os pese mal, ni os dé enojo el haberme vendido acá, pues para salvar vidas me envió Dios delante de vosotros.
Porque con éste van dos años de hambre por la tierra, y aún quedan cinco años en que no habrá arada ni siega.
Dios me ha enviado delante de vosotros para que podáis sobrevivir en la tierra y para salvaros la vida mediante una feliz liberación.
O sea, que no fuisteis vosotros los que me enviasteis acá, sino Dios, y él me ha convertido en padre de Faraón, en dueño de toda su casa y amo de todo Egipto.”

Por eso perdona a todas las personas que pasaron por tu vida y te hicieron daño. Talvez tu no estarías aquí si no fuese por estas personas. Mira para tu vida como una historia de salvación.

Dios hoy te dice: Desde el inicio era mi amor concibiendote. Tu papá y mamá no sabían que estabas ahí. Pero yo si. Pasaste por tanto peligros pero yo quise que nacieras. El día de tu nacimiento yo estaba ahí. Ya conocía todas tus miserias pero aún así me enamore de ti y me dije ese sera mi siervo. Yo pude decir como dije de mi hijo Jesús el día que fue bautizado por Juan, tú eres mi hijo, mi hija, en ti encuentro mi complacencia. Ha llegado el tiempo de que te entregues completamente a mi. Entrega tu vida en mi. Deja que te conduzca a donde yo deseo. Permite que sea de verdad el Señor de tu vida. Y haré de ti una bendición.


Fray Josué (OFM)

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