Cuando recibimos algo bueno, naturalmente pensamos en retribuir el beneficio, pues la gratitud se despierta en nuestro interior y nos lleva a la acción. Creo que ocurre lo mismo en la evangelización. Cada persona que percibe su vida transformada, como fruto del anuncio de la Buena Nueva, de cierta forma, desea contribuir para que los demás también experimenten semejante gracia. Fue lo que pasó conmigo hace algún tiempo y continúa pasando hasta hoy.
Organizando mis papeles, encontré una declaración mía en un periódico, en la cual me preguntaron el por qué pertenecer a la Comunidad Canción Nueva. Releí el artículo y pensé: necesito decir lo que dije a más personas.
Hay una película se llama “Cadena de favores”, que tiene como idea central proporcionar a los demás el bien que recibimos y así los actos de bondad se van multiplicando, transformándose en realidades y vidas.
Se inicia con un niño, cuya tarea escolar decía: “para que el mundo pueda ser mejor es necesario realizar tres cosas buenas”. Entonces la cadena tuvo tres metas: (1) ayudar a una viejita a atravesar la calle, (2) comprar un bocadillo a un hambriento y (3) sonreír para alguien que está triste.
Respondiendo al periodista, comenté sobre esta película y conté que mi vida fue restaurada por el bien que Dios me hizo por medio de la Comunidad Canción Nueva y que, por amor y gratuidad, elegí dedicar no sólo mi profesión, sino toda mi vida para que esa cadena de favores sea más fuerte.
Tuve mi encuentro personal con Cristo cuando no lo esperaba. Por insistencia de una amiga fui a visitar un grupo de oración de mi ciudad y allí sentí el amor de Dios tocar mi corazón. No entendí lo que me pasó en aquella noche, pero me sentí tan bien que al salir de aquel lugar me sentí transformada, queriendo llevar la misma gracia para todas las personas, comenzando con las de mi casa. Quería que todos conocieran a Jesús, que descubrieran que está vivo y que continúa tocando los corazones.
Algunas personas que me conocían pensaron que era entusiasmo pasajero y tenían sus razones. Pues, a pesar de pertenecer a una familia católica, no frecuentaba la Iglesia y estaba iniciando una carrera artística, que podía alejarme más de los designios de Dios. Sin embargo, persistí en la caminata con Cristo. Empecé a buscar aliados que me ayudasen a preservar y, por providencia Divina, en esa época conocí la Comunidad Canción Nueva. Y fue una identificación entre el carisma Canción Nueva y yo. Cuanto más conozco la misión de esa obra de Dios, más me identifico. Gracias a Dios este descubrimiento continúa cada día.
Desde niña pensaba hacer algo capaz de transformar el mundo en algo mejor. Imaginaba que mi vida tendría más sentido si colaborase con la felicidad del otro. No era sólo sueño infantil. Era inspiración que, en la época, no comprendía, pero hoy sé. Era señal de mi vocación.
Creo que, como misionera en la Comunidad Canción Nueva, estoy contribuyendo para transformar el mundo en un lugar mejor. La “cadena de favores” continua tocando a muchos corazones, todos los días, por medio de esta obra.
Mi vida fue transformada por el anuncio del Evangelio y mi alegría está en vivir para que los demás, también, experimenten la gracia cuando hablo, escribo, presento programas, etc. Tengo conciencia de que estoy unida a una obra para cuya misión Dios me creó. La fuerza para nuestra misión la encontramos en Dios, por medio de la oración.
El Apóstol Pablo, en la Carta a los Filipenses, nos recuerda que somos “ciudadanos del cielo” y que precisamos colocarnos al servicio de todos para contribuir en la construcción de la ciudad terrena, en la justicia y en el amor. Nos habla, con otras palabras, de la Nueva Civilización, con la cual tanto soñamos.
Por el poder de Su nombre y viviendo Su Palabra somos impulsados a donar nuestra vida por el prójimo, así como Él lo hizo. De ese modo, damos continuidad a la “cadena def avores”, que cambió mi vida y puede cambiar la tuya también.
¿Qué te parece empezar hoy a aplicar gestos de bondad en gratitud por el bien que recibiste? Anunciar el Evangelio a, por lo menos, una persona que encuentres en este día. Ya es un inicio.
Dijanira Silva
Comunidad Canción Nueva
dijanira@geracaophn.com










