No hay amor sin renuncia

07/08/2009

¿Cuál es el llamado de Dios para ti? Debes saber que lo bonito no es realizar nuestro propio sueño, sino realizar el sueño de Dios. ¿Y cuál es el sueño de Dios para ti? Realiza el sueño de Dios y renuncia a tus propios sueños. Es esto que te hará feliz.

Cueste lo que te cueste, necesitas ser generoso y decir sinceramente al Señor: “Todo me pediste, nada te negué.” No hay vocación sin cruz. No hay amor sin renuncia. Aquel que es llamado al matrimonio renuncia a los valores de la vida religiosa. Los que son religiosos renuncian a tener esposa e hijos. Todo camino vocacional es un camino de renuncia.

La renuncia sucede porque vemos algo más. No es renuncia por la simple renuncia, sino es optar por algo más. Es optar por aquello que Dios escogió para nosotros como vocación.

Ve que renuncia necesitas hacer hoy para seguir tu vocación. Abrete a tu cruz y deja de lado todos tus miedos, dificultades y todo lo que impide de realizar tu vocación. Pues para ser aquello que Dios quiere, sólo tenemos el día de hoy.

Comentarios