La razón de nuestra vida

17/08/2009

No fuimos creados para vivir solamente 80, 90 ó 100 años de placeres en esta tierra. Es una ingenuidad pensar que eso sea posible. Fuimos creados por Dios y para Dios, para hacer parte de su familia, para estar con Él para siempre en el cielo. Esa es la razón de nuestra vida.

Debemos servir al Señor. En primer lugar, porque nuestro destino es el paraíso. Debemos escapar de las tentaciones y seguir la ley de Dios, liberándonos, porque fuimos creados para la vida eterna. En segundo lugar, no somos nosotros, por nuestros méritos, por nuestras obras que merecemos la salvación, sino fuimos salvados por la sangre de Nuestro Señor Jesucristo, derramada en la cruz que, muriendo por nosotros, derramando toda su sangre para salvarnos, para abrirnos la puerta del cielo.

Somos responsables por la salvación de los nuestros. Dios quiere que todos se salven y, por eso, envió a su propio hijo, que dio toda su sangre en la cruz por cada uno de nosotros. No podemos poner en juego la salvación.

Tu hermano
Mons. Jonás Abib
Fundador de la Comunidad Canción Nueva

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