El amor es como un río que corre hacia el mar

20/08/2009

Contemplando el río, que va haciendo el recorrido hasta encontrarse con el agua del amar, llego a la conclusión de que sucede lo mismo con el proceso de amistad. El río tiene su propio recorrido, que muchas veces, para encontrar la mejor manera de seguir suele encontrar barreras y va buscando los mejores caminos para seguir adelante y poder desembocar al mar … encontrar su objetivo.

No hay río que sigue rectamente, todos hacen caminos tortuosos y hay algunos que hacen enormes vueltas, pero lo lindo de todo esto es que, aunque haga curvas, siempre se dirige hacia el mar y no para ante los obstáculos que encuentra por el camino, al contrario, le da más fuerzas.

La amistad, cuando empieza su camino y empieza a salir de la simple superficialidad, de las apariencias y penetra en el ser del otro, adquiere la misma fuerza del río. Lucha para alcanzar su objetivo y el objetivo alimenta su fuerza, hace que no mire los obstáculos, las crisis, las diferencias y las contrariedades, sino  que mire al puerto seguro, aunque no lo vea, sabe que existe y está seguro que va lo alcanzará.

Este lindo proceso hace crecer y madurar, ofreciendo un nuevo sentido a la verdadera amistad, que no termina con las dificultades.

Que Dios te bendiga

Ritinha
Comunidad Canción Nueva

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