El ministerio de liberación es una fuerza de apoyo al combate espiritual al cual todo cristiano está llamado a vivir. Hace falta conocer ese combate en la vida y en las palabras de Jesús.
El Maestro sufrió tentaciones antes de iniciar Su vida pública: codicia, vanidad y orgullo. Venció esos males y nos enseñó a pedir: Padre, no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. El Padre Nuestro es la principal oración de liberación. El apóstol Pablo habló mucho de Combate Espiritual. El texto más elocuente sobre ese tema está en Efesios 6, 10 -17: armadura del cristiano. Cada versículo de ese texto debe ser meditado con mucha atención.
La armadura de Dios es Jesús. Necesitamos revestirnos de Cristo para estar a salvo de los ataques del enemigo. Eso significa permitir que el “hombre nuevo” vaya creciendo en nosotros, hasta el punto de poder decir: ya no soy yo quien vive, sino Cristo que vive en mí.
Estar revestido de Cristo significa sentir como Él sentía, hacer lo que Él hacía, hablar como Él hablaba, actuar como Él actuaba. Es colocar la voluntad amorosa de Dios como principio y centro de nuestra vida.
La Eucaristía es la expresión más grande del revestimiento de Cristo. Es el mejor refugio. Hace falta que estemos conscientes de que el enemigo de Dios existe y actúa. La Iglesia afirma claramente que el demonio existe. Pero que no es tan poderoso… es criatura, actúa solamente con el permiso de Dios.
Es interesante conocer las estrategias del maligno para que podamos resistirlo en el día del mal. San Ignacio de Loyola, con sus reglas de discernimiento, nos enseña con sabiduría a reconocer la voz del Espíritu Santo, distinguiéndola de la cantaleta del enemigo.
Al final de su texto San Pablo compara el cristiano con un soldado pronto para la guerra:
• El cinturón de la verdad: acuérdate que el enemigo es el padre de la mentira. Es el príncipe de las tinieblas. Por tanto, no resiste a la luz de la verdad. El Sacramento de la Confesión es una luz de la verdad que debe ser utilizado como estrategia contra el enemigo.
• La coraza de la justicia: Justicia y paz se abrazarán.
• Calzado de la prontitud para anunciar el Evangelio de la Paz: La Nueva Evangelización es una estrategia de liberación. Cuando nos cerramos en nosotros mismos estamos a merced de los ataques … pero cuando nos penemos a camino …
• El casco de la salvación: en la cabeza, un criterio muy seguro que distingue las verdaderas de las falsas doctrinas: Jesús es el Salvador.
• La espada del Espíritu: es la Palabra de Dios, nuestro instrumento de liberación.
Preguntas para reflexiónar
1. ¿Conozco algo del combate espiritual en la vida de los santos? (San Agustín, San Benito).
2. ¿Ya tuve la curiosidad de investigar este tema en el Catecismo de la Iglesia Católica?
3. ¿Conozco algún otro texto de la Biblia que frecuentemente me anima en el combate?
4. ¿Tengo un director espiritual o, por lo menos, un confesor?
5. ¿Tengo un proyecto personal de vida escrito? ¿Tengo metas o mi combate consiste apenas en resolver problemas?
Padre Joãozinho, SCJ (Sagrado Corazón de Jesús)
artigos@cancaonova.com









