No podemos celebrar la Eucaristía y continuar desunidos

15/06/2009

La Eucaristía fue instituida para ser motivo de unión entre nosotros. Hace falta celebrar – en la cena del Señor – nuestra unión, que lleva a la unidad. No podemos celebrarla y continuar desunidos, haciendo nuestros grupitos, viviendo nuestro egoísmo, nuestro ciclo cerrado, con chismes e intrigas.

No podemos celebrar la Eucaristía y alimentar la amargura en el corazón, porque la Cena del Señor es la cena del amor y de la unidad. Como el propio Jesús dijo, es necesario que dejemos nuestra ofrenda en el altar y volvamos para reconciliarnos con nuestro hermano. Después, reconciliado, volver a celebrar la Cena del Señor. Eso es básico. Estaríamos deformándonos y dividiendo la Iglesia de Dios si continuáramos celebrando divididos. Necesitamos tomar las medidas necesarias para acabar con nuestras divisiones.

Tenemos que volver y reparar nuestras faltas y desentendimientos, nuestro corazón debe estar purificado de todas las amarguras, rencores, para que la Cena del Señor sea realmente provechosa para nuestra vida y para nuestra eternidad. Hace falta que testimoniemos eso a los demás. Nosotros, católicos, precisamos vivir intensamente la celebración de la Cena del Señor, pues, muchos bautizados están alejados de la Eucaristía. Esa situación hace falta que cambie, porque la fuerza del Señor está en la Eucaristía, el Pan de los fuertes.

Por causa del Señor y de nuestra necesidad precisamos buscar la Eucaristía. No basta sólo rezar en casa. La Palabra de Dios es preciosa, la oración es preciosa, pero tenemos la real necesidad de la Eucaristía. Esa es la manera de ser fuerte y permanecer fieles al Señor.

Tu hermano
Mons. Jonás Abib
Fundador de la Comunidad Canción Nueva

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