Empecemos a sanarnos bendiciendo a quienes se han hecho piedra en el camino, a quienes nos han provocado algún dolor; no perdamos fuerzas queriendo quitar el estorbo, hagámonos a un lado, simplemente, y continuemos, aprendiendo a caminar sobre las huellas silenciosas de aquel que nos anima y nos da confianza.
Aunque el desaliento se apodere a veces de nosotros Jesús nos da ánimo para seguir y nos recuerda que hay que aprovechar cada nuevo día, que cada gesto de egoísmo es un paso atrás y que el amor es capaz de vencer todo miedo; que hay que amar, amar mucho, amar siempre, para que el temor no detenga nuestros pies.
No aplacemos para mañana este proyecto, empecemos hoy a construirlo en nuestra mente, a descubrir cómo proyectarnos y ser mejores para estar más contentos con nosotros mismos, para encontrar armonía, equilibrio y alegría, evitando así la tristeza.
Que no nos hagamos viejos sin haber vivido, pues cada día de tristeza es una arruga maś en el rostro, tomemos la desición de vivir, que nada está perdido, Dios está y seguirá estando a nuestro lado, bendiciendo su creación en cada uno de nosotros, ayudándonos a vencer toda forma de egoísmo para descubrir que vale la pena vivir y compartir.
Padre Álvaro De Jesús Puerta del libro “La bendcición de Dios”










24/06/2009 às 09:09
GRACIAS SEÑOR JESUS POR LA ALEGRIA DE VIVIR BENDECIDOS POR TI. GRACIAS POR EL MENSAJE QUE HOY LLEGA HASTA LO MAS INTIMO DE NUESTRO SER. GRACIAS JESUS POR EL PERDON. Y AYUDANOS A SABER PERDONAR Y ASI SABER BENDECIR. GRACIAS SEÑOR JESUS. NINFA