La generación PHN está formada por gente común, con errores y pecados. Tal vez una vida muy equivocada como la de María Magdalena.
La diferencia está en que tuvimos la gracia de un encuentro personal con Jesús. De esa forma, el Señor deja de ser sencillamente un personaje histórico, alguien que vivió en el pasado y de quien recordamos los acontecimientos. Él entra en nuestra vida y se transforma en vida , presente en nuestro día a día. Es algo totalmente nuevo. Si ya tuviste la gracia del encuentro personal con Jesús, entenderás lo que estoy diciendo. Si todavía no has tenido, debes saber que el propio Jesús desea darte esa gracia. Y el deseo de Jesús es mucho más que el tuyo. Te aseguro que es una experiencia única, muchos recordamos inclusive la hora y el lugar.
Sucede con nosotros lo que sucedió con María Magdalena, nuestro pasado queda atrás y empezamos a vivir una vida nueva. Rompemos con el prejuicio y nos tornamos discípulos del Señor como esa gran mujer (María Magdalena).
Otra diferencia que la generación PHN posee es la ruptura de padrones sociales en plena post modernidad y acepta entrar en la aventura de ser discípulo de Jesucristo.
¡Bienvenido a la generación PHN! Estás invitado a reaprender todo. A ver la vida, el mundo y los acontecimientos bajo una nueva óptica: la óptica del Evangelio. Volvemos a ser criaturas y aprendemos nuevamente a andar, a caminar con pasos nuevos, en la vida del Evangelio. Es un verdadero recomenzar. Nueva visión, nueva vida. Ven, no tengas miedo. Vamos a iniciar todo de nuevo. La generación PHN es así.
Tu hermano,
Mons. Jonas Abib
Fundador de la Comunidad Canción Nueva









