Dios es con nostros y si Él está con nosotros se encarga de suplir tus necesidades. En ningún momento de la creación, el hombre necesitó pedir a Dios porque Él suplía sus necesidades.
La Biblia nos dice que Jesús murió por nosotros. Jesús se hizo hombre para salvarnos. Ahora tú y yo tenemos acceso a Dios, ahora sí podemos vivir el plan de Dios.
Si entendieramos esto caminaríamos en la presencia de Dios.
Tuve una sensación de que acabarían tantos pedidos, pues el hombre vivirá más cerca de Dios, gozará de su amistad y Él suplirá todas sus necesidades.
Por el sacrificio de Jesús podemos tener vida plena, vida en abundancia. Pero, ¿por qué es que esto no sucede? Pues porque ahora es una cuestión de fe, necesitas creer.
Ve aqui el video de toda la charla
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“La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. (Hb 11, 1) nos basta caminar en la fe, y el mismo Jesús nos enseñó a caminar en ella
Dice la Palabra que hubo lugares en los cuales no pudo hacer milagros, y me preguntaba como era que eso podía ocurrir, puesto que Él es Dios, pero dice también, que un específico lugar la gente no tenía fe y por esa falta de fe, Jesús no realizó ahi muchos milagros.
“No os inquietéis por cosa alguna; antes bien, en toda ocasión, presentad a Dios vuestras peticiones, mediante la oración y la súplica, acompañadas de la acción de gracias” (Fil 4, 6) cuando llegan las enfermedades y problemas, Dios nos pide que se los entreguemos a Él. Hoy en día llegan los problemas y buscamos las soluciones en cualquier lugar menos en Él: médicos, medicamentos, supersticiones, la medicina no es mala, pero hay un orden, Dios quiere que recurramos primero a Él, luego a los demás. En la Biblia dice que debemos llegar primero a Dios, luego a los médicos, es más, la Palabra nos dice que debemos confiarnos a la ciencia de los médicos. Pero lo que yo creo es que estamos perdiendo el orden, primero en Dios, luego en los hombres
Dios nos está a invitando a confiar de nuevo en Él.
A veces ni nosotros creemos en nuestra oración, y si es asi, Dios tampoco creerá en ella.
Santiago nos dice que rezamos y no recibimos lo que pedimos porque pedimos mal, es decir que podemos estar rezando mal. Santiago deposita en nosotros la responsabilidad de la respuesta a nuestra oración (St 1, 6). Oraciones con dudas no llegan a Dios. San Juan nos dice “sé que Él me escucha en todo cuanto pido y si Él me escucha sé que tendré lo que le pido”. Mi hermano, es en esta seguridad que debemos caminar.
Hay un refrán que dice que “las palabras se las lleva el viento” sólo que las palabras de una persona de fe son escuchadas por Dios, y debemos saber que no se las lleva el viento. Si creo que Dios me escucha, creo que tendré lo que le he pedido, pues fe es la seguridad de que recibirás lo que le has pedido. Ahora ya sólo haces tu acción de gracias porque sabes que ya lo has recibido.
“Cuando pidan algo en la oración, crean que ya lo tienen y lo conseguirán” (Mc 11,24)Tienes que creer que Dios ya ha respondido tu oración. No podemos ser como santo Tomás, que hasta que no vio, no creyó.
“Confiadle todas vuestras preocupaciones, pues él cuida de vosotros”.(1Pe 5, 7)
El Evangelio de San Lucas, capítulo 9, del versículo 10 en adelante. Nos habla de un encuentro que Jesús tuvo con más de 5000 personas, en el que Él dice a sus discípulos que ellos mismos deben dar de comer a las personas que estaban con hambre. Al final, ante la enseñanza de fe que Jesús da a sus discípulos, se obra el milagro de la multiplicación de los panes, ante los ojos de los discípulos.
Tienes que creer que Dios es capaz y que Dios lo hará. El “cómo” no nos corresponde a nosotros saber, no podemos ser metiches y preguntarle a Dios: ¿Cómo podrá ocurrir?, el cómo, a Dios le pertenece.
Jesús pide a los discípulos que separen a las personas en grupos, para poder alimentarse. El estaba enseñando a los discípulos a caminar en la fe.
Cuando esperó por muchos días para revivir a Lázaro, lo hizo para enseñar a sus discípulos la fe y para que se manifestara la gloria de Dios.
La creencia de aquella época era que, después de tres días, sólo después de tres días, el espíritu dejaba el cuerpo de esta persona. Por eso Jesús espera cuatro días para que nadie ni nada le robe la gloria a Dios, ninguna creencia, ninguna superstición.
Me impactan las palabras de Jesús, Él siempre pone un gran peso, no tanto en sus palabras, sino, practicamente nos delega la responsabilidad a nosotros.
Jesús dice a María, la hermana de Lázaro: “¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios”. Jesús levanta la voz llama a Lázaro y él sale de aquella cueva lleno de vida.
Tenemos que tomar el ejemplo de Jesús, y creer que recibiremos lo que hemos pedido.
Muchas veces me han preguntado cómo sé cuando alguien tiene fe. Por su forma de hablar y su forma de caminar en la fe. De lo que abunda en el corazón, habla la boca, si de la persona sólo salen palabras negativas, no habrá de ver grandes cosas. Si hablas sólo de cosas negativas, pues no verás grandes cosas.
Estaba en un estadio en Puerto Rico en misión, de repente se vino un temporal, cae un rayo y destruye la caja de electricidad y nos dicen que los daños fueron muy graves que tardarían días en reparar todo el daño, y que mejor cancelaramos el encuentro porque no había energía y los daños fueron grandes. Pero yo les dije, vamos a orar, porque yo sentía que era satanás que quería estropear la gloria de Dios, por lo tanto no íbamos a cancelar el encuentro.
Comenzamos a orar y dimos gracias a Dios por su obra por toda la gloria que se derramaría sobre ese lugar, sin ver lo que estábamos pidiendo, sino que sólo orando con fe. Le dije al pianista que fuera a su teclado, al guitarrista que fuera a su guitarra, al baterista a su batería, al animador que llevara su micrófono y comenzara a animar. Ellos me miraban como preguntándome “¿cómo lo haremos? Pero fueron, mirándome hasta llegar al escenario, avanzaban, me miraban, y yo les decía: “vayan”. Cuando llegaron al escenario, el animador toma el micrófono y dice: “¿Quien vive?” … en ese mismo momento, volvió la luz a todo el estadio.
Cuando fui a El Salvador, aun estaban en época de guerra. Teníamos que viajar muchas horas en auto. Había llovido mucho durante esos días, y el agua del río había subido mucho. Nuestro vehículo paró en medio de la calle, durante la noche.
Todas las personas en el auto, hablaban de cosas negativas, de cosas como la guerra, de que esa zona era una zona peligrosa donde se encontraban los guerrilleros, que era zona de muerte, etc, etc … y miren que estaba en un auto lleno de creyentes.
Salí del auto, en medio de la lluvia y comencé a orar por el auto. Los que pasaban en alta velocidad, disminuían la marcha porque pensaban: “¿quien es este loco que habla con un auto?”. Comencé a orar con las manos sobre el auto, y decía delante de él: “Eres el instrumento escogido para llevarnos al encuentro para predicar a Cristo Jesús. Vas a funcionar en su nombre sometiéndote mansamente a la voluntad de Dios.¡En el nombre de Jesús te ordeno que empieces a funcionar!”. Luego si gracias al Señor por el arreglo que había hecho. Fue asi que dije al chofer que pusiera en marcha el minibus. Él me respondió, “soy mecánico y le puedo asegurar que no se puede hacer nada cuando ocurre un cortocircuito como este”. Le pedí que lo hiciera sin darme las explicaciones del caso, que le diera marcha como quien realiza un acto de fe. El hombre lo hizo. El auto comenzó a hacer ruido y arrancó normalmente y continuamos nuestro camino hasta la ciudad de San Miguel para predicar La Palabra.
Mantente firme, pase lo que pase. Como dice el segundo libro de Crónicas “quieto”, no vaciles. Puede que estés creyendo en tu salud y mañana las cosas empeoren, que estés creyendo en tu prosperidad y mañana te pidan tu casa, es porque satanás quiere robarte la gloria de Dios.
Pero tú mantente firme, mantente firme, que nada ni nadie te robe la goria del Dios que te ama.
Prédica de Neil Velez
Durante el II Congreso de Sanación y Liberación.










14/03/2009 às 07:12
Gloria a Dios por todas sus obras en mi, mi familia por las sanaciones ya realizadas en mi… Que Dios sigua manifestando su Gloria en nuestras familias. Amén…
14/03/2009 às 17:07
Le doy gracias a Dios por este mensaje… estaba necesitando que el señor me aumentará mi fe…. Él es el único en quien puedo confiar, ya que muchas veces satanás nos estremece y nos aflige para que no confiemos en Jesús… en su Palabra y lo soltemos todo, para reírse de nuestras flaquezas.
Quiero mantenerme firme… Jesús es el ÚNICO que nos puede sostener.
Gracias.